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¿En el 2024… Podrán los debates cambiar la intención del voto?

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En el entorno del próximo proceso 2024, el Instituto Nacional Electoral (INE), planteó horarios, sedes y temas de los tres debates presidenciales que se llevarán acabo el 7 y 28 de abril, además del 19 de mayo, según lo aprobó la Comisión Temporal de Debates. Dentro  de los temas propuestos se contempla: seguridad, economía, combate a la corrupción, salud y educación, pobreza, medio ambiente, migración y política exterior, atención a grupos en situación de vulnerabilidad y política y gobierno.

Pero la pregunta toral es, ¿se puede cambiar la intención de voto después de ver algún debate presidencial?, me parece que de forma masiva no, tradicionalmente estos solo han servido  para confirmar las preferencias. Además que por regla general, las huestes de cada uno de los candidatos dan a su favorito el triunfo, también se afirma  como si se tratara de un “dogma de fe” que lo importante es ganar el post/debate. Pero toda regla tiene excepción y es probable que el debate que se llevó acabo el 12 de mayo de1994 pudo haber cambiado el rumbo de la historia, ¿pero que fue lo qué pasó? veamos.

El primer debate presidencial, el cual es también el que se considera de mayor audiencia hasta el día de hoy, fue el que se llevó a cabo para las elecciones de 1994, donde participaron Ernesto Zedillo (PRI), Diego Fernández de Cevallos (PAN) y Cuauhtémoc Cárdenas  (PRD). Este debate generó mucha expectativa, en primer lugar por ser un ejercicio inédito, además porque era ineludible tratar dos temas que estaban convulsionando nuestro país: el asesinato de Luis Donaldo Colosio y el levantamiento del Ejército Zapatista en Chiapas. Pese a la falta de experiencia en estos ejercicios resultó un debate muy atractivo, sin la limitante de temas preestablecidos y nada cuadrado, cada candidato expuso lo que su libre albedrío le dictaba y en las réplicas lo único que no se permitió fue interrumpir, un formato que se debería de tomar en cuenta en la actualidad. Se escribe dentro del anecdotario del ideario popular, que el triunfo en el debate de Fernandez de Ceballos fue muy claro y le daba para ganar las elecciones, sin embargo a partir de ese momento “ El Jefe Diego” se desapareció de los medios con el claro  objetivo de posicionar en la delantera a Zedillo, una afirmación que Ceballos niega, el asegura que fueron  los medios los que dejaron de publicar y trasmitir sus entrevistas y eventos.

Ya  en las elecciones del 2000, tras posponerse un debate, afloró la terquedad de Fox, que podemos resumir en su recordado: “hoy, hoy, hoy… el cual fue bautizado por los medios como “Martes negro de Fox”, sin embargo el equipo de campaña del candidato supo aprovecharlo en un spot, que después lo identificó y catapultó hacia el triunfo. Ya dentro del debate se vieron muy mal las quejas de Labastida, cuando le reclamo a Fox “Me ha llamado chaparro, me ha dicho mariquita, me ha dicho la vestida, me ha dicho mandilón. Ha hecho señas obscenas…” la respuesta de Fox fue demoledora: “a mí lo majadero se me quita, pero a ustedes lo corrupto nunca”.

Fuera de lo anteriormente expuesto los debates han pasado sin pena ni gloria, tan solo frases que han abonado al anecdotario popular y a los memes, como la propuesta “mocha manos” del Bronco o el Riquí Riquin Canallin de AMLO

Lo deseable, más debate, más propuestas, más contraste y sobre todo menos cuadrados.

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