
El relanzamiento del PAN logró de entrada, atraer la atención del morenismo, quienes con sus múltiples críticas, difundieron de manera muy efectiva, un evento que a todas luces, era para el consumo doméstico de los panistas. Y es que, el mensaje de Jorge Romero Herrera, tuvo elementos que sustancialmente, le debieron interesar solo a los militantes del blanquiazul, y desde luego, a quienes en el análisis del Ambiente Político, pudieran ver los “pro” y los “contra” de la estrategia con la que el Partido Acción Nacional, pretende mejorar sus resultados electorales. Que Luisa María Alcalde, presidenta de MORENA, haya enumerado a los asistentes, lo único que confirma es que ella y otros cuatroteístas, estuvieron muy, pero muy al pendiente del evento.
Analicemos tres elementos de este relanzamiento. Primero, de acuerdo con lo que manifestó Romero Herrera, se acabaron las candidaturas por “acuerdos cupulares”. El presidente del Comité Ejecutivo Nacional del PAN, destacó que se asumirá como método las elecciones primarias abiertas a la ciudadanía; las encuestas cualitativas y cuantitativas, y el voto panista en sus elecciones internas. Si Acción Nacional logra capitalizar la animadversión hacia el partido en el Poder, a través de candidatos que verdaderamente atraigan el voto opositor, este nuevo método de selección de perfiles presentado en el relanzamiento, en la combinación conocimiento-intención de voto, puede redituarles positivamente en las urnas.
El segundo elemento tiene que ver con la apertura para las afiliaciones. Los tiempos en política han cambiado mucho, y el PAN se había quedado muy rezagado en este rubro, tanto así, que hubo momentos en que, por el número de militantes en su padrón interno, por increíble que parezca, pusieron en riesgo su registro ante el INE. Ser más flexibles en el proceso de afiliación, les traerá muchos beneficios, solo deben cuidar que nos se les vaya a colar algún “impresentable”, porque su “método de conversión”, por mucho que le busquen, no logrará los efectos “purificadores” de la 4T, donde igual se han sacudido sin problema al líder de la “Barredora”, como a “Chema Tapia”, aunque en el pasado reciente, hasta la que hoy despacha en Palacio Nacional, le haya brindado todo su apoyo.
Por último, el elemento que más ruido causó, fue el rompimiento con el PRI, sí, con el PRI de Alito. Jorge Romero fue muy “aguzado” al lanzar este mensaje, dado que el futuro -electoral- del PAN, no dependerá más de las alianzas que le arrebataron su credibilidad como partido opositor. Y aquí nuevamente, aunque les cale a algunos, Durango se cuece aparte. Mario Salazar, presidente Estatal lo ha reafirmado, la alianza electoral con el PRI de Esteban, ha sido efectiva y los gobiernos de coalición, han entregado resultados tangibles. Sin embargo, todo esto, los primeros que se la tienen que creer, son los propios panistas, los nuevos y los no tan nuevos militantes, pues de lo contrario, lo mismo será el nuevo PAN de dulce relanzamiento… que aquel viejo bolillo.