
Sin lugar a dudas, la revocación de mandato a discutirse de un momento a otro, en el congreso de la unión, podría cambiar el rumbo del ejercicio del poder en México. Siendo presidente Andrés Manuel López Obrador, envío una iniciativa para que se aprobara la revocación de mandato cada tres años. Para saber, si mediante una consulta popular, se aprobara o no, seguir siendo presidente de la República, para el sexenio que fue electo.
Hoy día, la presidenta de México Claudia Sheinbaum Pardo hace lo mismo. Pero con la diferencia, de que MORENA y sus aliados tienen mayoría calificada y podría aprobarse la revocación, de la persona que ejerza el poder presidencial. Hay que recordar: en los tiempos de AMLO la reforma no se aprobó porque no se tenía la mayoría calificada necesaria. Pero actualmente, podría ser distinto y no se sorprenda usted, que en 2027se someta mediante una consulta popular, si la presidenta Claudia Sheinbaum termina su sexenio. Por supuesto, que la llamada oposición no está de acuerdo con dicha reforma a la constitución, porque en 2027 la presidenta ganaría.
Pero pensamos: la revocación de mandato en un futuro próximo,debe también quedar en las constituciones locales de las entidades federativas, para que de esta manera, las personas que ejercen el poder ejecutivo estatal, estén sujetos a la revocación de mandato, y ya encarrerado el gato, las presidencias municipales. Dicha revocación en manos de la sociedad , sería un instrumento para decidir, si una persona termina su sexenio o trienio, según sea el caso. Si se nos permite la siguiente analogía: sería un juicio de divorcio incausado, entre quienes ejercen el poder y el pueblo que los eligió; bastaría la voluntad popular para que se vayan antes del tiempo para lo que fueron electos.
Y hablando de mujeres y de traiciones, en este momento hay gobernadoras y gobernadores que deberían estar sujetos a una revocación de mandato. Como dijo el poeta: Para muestra basta un botón, los demás a la camisa. El actual gobernador de Sinaloa Rubén Rocha Moya en una consulta popular, los sinaloenses ya lo hubieran quitado de gobernador, razones hay por cientos. La misma suerte correría el gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedoya, la violencia del crimen organizado es el pan de cada día, por más que quisiera tapar el sol con un dedo o con el sombrero de Carlos Manzo.
Y la cereza del pastel: en Durango, su gobernador no canta mal las rancheras, para estar a tono con varias gobernadoras y gobernadores de diferentes Estados del país. Hoy nuestro Estado, vive una de las peores crisis económicas de su historia, aunque los “genios” responsables de su imagen política afirmen lo contrario. El tema de la creación de nuevos empleos es prácticamente cero, las mentiras gigantes no le funcionan. La extorsión, ha alcanzado niveles nunca antes vistos y rayan en la máxima expresión del cinismo. La paz que pregonan sus voceros, no las vemos por ningún lado y parafraseando al divo Juan Gabriel: ¿Hay en Durango crisis, violencia, y extorsión? ¡Lo que se ve no se pregunta!