
Desde hace algunos días, alumnos de distintas carreras del Instituto Tecnológico de Durango, denunciaron un irregular manejo de los recursos de esa institución educativa y que ha terminado por afectarlos, tanto en el mantenimiento de las instalaciones, como en los insumos necesarios para sus respectivas carreras, lo que ha desembocado en la toma indefinida de instalaciones y en demandar la renuncia – no negociable – del actual director.
Se debe precisar que según la réplica de Guillermo de Anda Rodríguez quien, por cierto, aclaró que no renunciara, desmintió el desvío de recursos, incluso argumentó que detrás de todo ese movimiento estudiantil, habría un transfondo político, sin embargo, ante acusaciones semejantes, es impostergable que el multicitado presente y haga públicos los estados financieros de la institución, en la idea de aclarar cualquier duda que los alumnos tengan.
Los estudiantes que parece están determinados a que se cumpla su pliego petitorio, denuncian que cada semestre, se les exigen cuotas “voluntarias” desde 3 mil pesos, hasta los tres mil 800 pesos – para alumnos de nuevo ingreso – , lo que suma – solo por ese concepto – unos 40 millones de pesos al año y que a decir del aún director, son recursos insuficientes para sacar a esa institución de sus principales necesidades económicas.
Al paro estudiantil, también se han sumado alumnos de Educación a Distancia en la modalidad virtual, quienes afirman, estar olvidados por parte de la actual dirección, por lo que junto con los jefes de las distintas carreras, han decidido llevar su pliego petitorio hasta el Tecnológico Nacional de México – máximo órgano regulador de esas instituciones educativas -, instancia que seguramente, ya se encuentra analizando el caso y cuya resolución, estamos a unos días de conocer.
La presión para que Guillermo de Anda renuncien a su cargo, es innegable, como innegable es también, el hecho de que desde hace seis años, no se hace una sola obra en el ITD y que sus instalaciones, ya no gozan del mantenimiento de antaño, lo que habla del abandono presupuestal de la Dirección General de Tecnologicos, cuyo director, no se paró en estas tierras, ni siquiera cuando fue el 75 aniversario de esa noble institución… A ese grado la indiferencia.
Tampoco se pueden obviar las aspiraciones políticas y electorales que el hoy director del Tecno tuvo no hace mucho y que al parecer, “lastimaron” a una comunidad estudiantil que se sintió descuidada y que hoy, ha decidido levantar la voz, tope donde tope y que irremediablemente es una situación que traerá sus consecuencias. Al tiempo.