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EL “DESGREÑE” EN EL CONGRESO DE LA CIUDAD DE MÉXICO.

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Puntos & Contrapuntos
Sena de Negros
16/12/2025


El episodio vivido en la Cámara de Diputados de la Ciudad de México, definitivamente que pintó de cuerpo entero la crisis de civilidad que atraviesa la política local: diputadas de varios colores, se implicaron en una confrontación física dentro del recinto legislativo, desbordando el ámbito de la discusión parlamentaria y entrando al terreno del espectáculo y la violencia. Las imágenes —que ya circulan en redes sociales— muestran jalones, empujones y un clima de tensión que no debería tener lugar en un espacio donde se supone que se debe deliberar con respeto y argumentos.
Los hechos, según versiones preliminares, surgieron de un conflicto por la agenda del día y la inclusión de determinados puntos legislativos, lo que desató un choque de intereses y egos más propio de una riña callejera que de un foro de debate político. Lo grave no es sólo la pelea en sí, sino lo que representa: una cultura de confrontación que privilegia la agresión sobre la razón, y que erosiona aún más la confianza ciudadana en sus representantes.
Este tipo de conductas tiene un impacto profundo en la percepción pública de la política: cuando quienes legislan recurren a la violencia, se envía un mensaje devastador sobre la calidad de la democracia y la fragilidad de las instituciones, pues la política debe ser un espacio para la negociación, el desacuerdo constructivo y el debate informado; sin embargo, gestos como el de esta semana alimentan el cinismo y la desafección de la ciudadanía, que ve cómo sus reclamos por soluciones reales quedan opacados por escándalos que bien podrían evitarse.
Es indispensable que los partidos y las propias diputadas y diputados asuman la responsabilidad de restaurar el decoro legislativo. No se trata sólo de evitar futuros agarrones: se trata de recuperar la dignidad de un Congreso cuya misión, es legislar en favor del bienestar de la capital y de su gente, pues espectáculos como el de esta semana, definitivamente que son irrepetibles para la política mexicana, por más que sean las diputadas que los mexicanos nos merecemos.

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