
En los Estados de Sinaloa (2.2), Morelos (1.7) y Chihuahua (1.2) registran las tasas de feminicidio más altas del país por cada 100 mil habitantes. Estas entidades enfrentan problemas estructurales de violencia letal vinculada al crimen organizado, lo que configura contextos territoriales donde el feminicidio se reproduce en entornos de alta letalidad y disputa criminal persistente.
Según un informe de Mexico Evalúa, el análisis, permite distinguir dos trayectorias claras del feminicidio: deterioro y reducción. La trayectoria de deterioro se define cuando la tasa de 2025 es superior a la registrada en 2024, 2018 y 2015, lo que deja en claro un incremento reciente, así como como un empeoramiento acumulado de largo plazo. Un caso emblemático es Sinaloa: en 2025 su tasa es 145% mayor que en 2024, 35% superior a la de 2018 y 367% más alta que en 2015, lo que evidencia un proceso de escalamiento estructural con aceleración reciente. Las estadísticas no son mediciones esporádicas, ni se trata de un fenómeno coyuntural, sino de una tendencia consolidada.
En contraste, la trayectoria de reducción se presenta cuando la tasa de 2025 es menor que la de 2018 y 2015, lo que apunta a una salida gradual del pico de violencia, aun con posibles oscilaciones frente a 2024. Un ejemplo es la Ciudad de México, donde la tasa de feminicidio en 2025 es 5% menor que en 2018 y 26% inferior a la de 2015, además de registrar una caída de 38% respecto a 2024. Este comportamiento indica no sólo una corrección reciente, sino una reversión acumulada frente a los niveles históricamente más altos.
Tendencias municipales: focos territoriales y deterioro acumulado
A nivel municipal, el mapa de feminicidio identifica tres focos territoriales prioritarios. El primero se localiza en la zona metropolitana de Culiacán, donde el municipio presenta una de las tasas más elevadas del país. El segundo se ubica en la zona metropolitana de Chilpancingo, y el tercero corresponde a la zona metropolitana de la Ciudad de México. En estos territorios confluyen patrones como conflictos criminales persistentes y debilidades institucionales a nivel local, lo que refuerza la hipótesis de que el feminicidio no sólo responde a procesos de deterioro social en contextos relacionales, sino que también puede estar anclado a violencias letales asociadas al crimen organizado.
La revisión de trayectorias municipales muestra que varios de los municipios con mayores tasas de feminicidio en 2025 son resultado de procesos de deterioro acumulado. El caso de Culiacán es particularmente ilustrativo: con una tasa de 3.6 por cada 100 mil habitantes en 2025, el municipio registra un aumento de 250% respecto a 2024, 26% frente a 2018 y 563% en comparación con 2015. Esta combinación confirma un deterioro estructural con aceleración reciente, más cercano a un proceso acumulativo de largo plazo que a un pico aislado.
Homicidio culposo: un indicador bajo observación
El homicidio culposo se define como la privación de la vida sin intención de hacerlo, derivada de conductas imprudentes, negligentes o carentes de la debida precaución. En la legislación mexicana, esta categoría incluye muertes ocasionadas por accidentes de tránsito, fallas en medidas de seguridad, negligencia profesional, manejo indebido de armas o incumplimiento de deberes de cuidado. Tradicionalmente, el homicidio culposo funciona como un indicador de violencia no intencional y de fallas en la prevención de riesgos.
Sin embargo, en los últimos años se han observado anomalías en su comportamiento, como incrementos sostenidos a pesar de tratarse de eventos accidentales, cuando cabría esperar una tendencia relativamente estable. Este fenómeno abre una pregunta relevante: si la categoría de homicidio culposo está siendo utilizada para ocultar violencia letal, ya sea por errores de clasificación, incentivos institucionales o debilidades en la investigación ministerial. Por ello, su evolución debe leerse tanto como un termómetro de riesgos cotidianos como un posible indicador indirecto de distorsiones en la medición de la violencia letal en el país.
Fuente: https://mexicoevalua.org/propuestas-para-la-paz-analisis-de-los-datos-de-violencia-en-mexico/