
La renovación de la dirigencia municipal del PRI en Durango capital no es un simple relevo de nombres; representa el inicio de una etapa que pondrá a prueba la capacidad de organización, operación política y cercanía con la militancia del tricolor. La designación de Juan Esteban Aguilar como presidente y de Brenda Pacheco como secretaria general coloca a dicho partido frente a un desafío mayúsculo rumbo a la elección del próximo año, en la que estará en juego buena parte del equilibrio político del municipio más importante del estado. Ambos llegan con experiencia en el servicio público y disposición en la actividad partidista, pero ahora tendrán la responsabilidad de traducir ese conocimiento en resultados electorales, una tarea que exigirá trabajo permanente en territorio, diálogo con la base y una estrategia capaz de incrementar el capital político del PRI en la capital duranguense.
Cercanía.
No hay margen para la improvisación; el municipio de Durango concentra el mayor peso electoral del estado y, por ello, buena parte de las posibilidades del PRI para mantener competitividad pasan por lo que ocurra en la capital. Juan Esteban Aguilar y Brenda Pacheco tendrán que construir una dirigencia cercana a la gente, que escuche a la militancia, reactive las estructuras seccionales y fortalezca la presencia del partido en las colonias y comunidades rurales del municipio. La elección del próximo año demandará una operación política intensa, donde cada distrito contará y donde la organización territorial será determinante; más allá de eventos protocolarios el verdadero trabajo estará en las calles, recuperando la confianza de los simpatizantes y ampliando la base electoral del tricolor.
Hospital.
Juan Esteban Aguilar llega a esta nueva responsabilidad después de dejar una huella importante en la Dirección Municipal de Salud, pues durante su gestión fue una pieza clave en la planeación, desarrollo y ejecución de proyectos que hoy distinguen a la administración del alcalde Toño Ochoa, particularmente el Hospital Municipal del Niño 460, una obra que representa una de las principales “cartas de presentación” del gobierno capitalino en materia de infraestructura para la atención médica; haber formado parte de un proyecto de esa magnitud habla de su capacidad para coordinar esfuerzos, cumplir objetivos y dar seguimiento a procesos complejos. Ahora ese perfil deberá trasladarlo al terreno político, donde la construcción de acuerdos, la organización de estructuras y la cercanía con la ciudadanía serán los factores que definirán el éxito de su gestión al frente del comité municipal priista.
Regidora.
La regidora Brenda Pacheco también tendrá un papel determinante en esta nueva etapa del partido. Desde el Cabildo ha mantenido presencia política y contacto con distintos sectores de la sociedad, una experiencia que puede convertirse en un activo importante para fortalecer el trabajo de la dirigencia municipal. Como secretaria general, su responsabilidad irá mucho más allá del acompañamiento institucional, pues deberá contribuir a mantener la cohesión interna, fortalecer la comunicación con la militancia y convertirse en un puente entre las estructuras del partido y los liderazgos territoriales. La fórmula que hoy encabezan Aguilar y Pacheco tendrá que demostrar que existe coordinación, visión compartida y capacidad para enfrentar un escenario político cada vez más competitivo, donde la cercanía con la ciudadanía marcará la diferencia.
Elección.
Aunque las campañas aún parecen lejanas, en realidad la competencia electoral ya comenzó, pues los partidos saben que las victorias no se construyen únicamente durante el periodo oficial de proselitismo, sino en los meses previos, fortaleciendo estructuras, recorriendo colonias, escuchando demandas y generando confianza entre la población. Ese será precisamente el principal reto de la nueva dirigencia municipal del PRI, consolidar la presencia del partido en la capital e incrementar su capital político para aspirar a ganar el mayor número de distritos que corresponden al municipio de Durango, y deberán mantener un trabajo constante, con disciplina, organización y cercanía con la militancia.