
Octubre no es solo un mes más en el calendario, es un recordatorio de que la detección temprana del cáncer de mama salva vidas; las campañas que emprenden los gobiernos del “mes rosa” nos invitan a observar con empatía y responsabilidad hacia las mujeres de nuestras familias, de nuestros entornos y de nosotros mismos como sociedad; prevenir no es un lujo, es un deber compartido, ya que un chequeo a tiempo puede marcar la diferencia entre una historia de esperanza y una de dolor. De ahí que se torna importante que personas como la señora Marisol Rosso, junto a todo un equipo, enfoquen gran parte de su actividad en hacer esa conciencia entre los duranguenses, porque ninguna mujer está exenta de que en algún momento de su vida puedan detectar algún síntoma que sea una señal de alerta.
Cifras.
De acuerdo a lo reportado por la secretaría de salud en nuestra entidad, en lo que va del presente año han perdido la vida 105 mujeres debido al cáncer de mama, y existen 130 casos confirmados de quienes están recibiendo tratamiento. Cuando decimos que la prevención salva vidas, no es parte de un discurso trillado, es porque en verdad eso sucede, ya que el 96 por ciento de las mujeres que lo padecen, se salvan. Tan solo en nuestro país, fallecen 22 mujeres por día, es decir, casi un deceso por hora, y la intención de gobiernos, como el de Durango, es generar que la autoexploración sea parte de la cotidianeidad en nuestras mujeres, y por ello también se practican estudios gratuitos para confirmar o desechar un posible padecimiento.
Actividades.
En este marco, la propia presidenta del sistema DIF en Durango, Marisol Rosso, dio a conocer diversas actividades enfocadas en generar esta conciencia, como el caso de la carrera “Marea Rosa”, donde además lo que se recaude será utilizado en la compra de una unidad de cuidados paliativos, así como de medicina alternativa para las pacientes que hayan sido diagnosticadas con cáncer. Dicha carrera habrá de desarrollarse el próximo 24 de octubre en La Laguna, y el 25 en la capital de la entidad. Todo esto se suma a la puesta en marcha de la clínica de la mujer que se apertura hace algunos días, donde se brindará atención a las mujeres que así lo requieran y que estén bajo tratamiento médico. En verdad me parece que todo ayuda en esta noble intención de seguir salvando vidas.
Avances.
Hoy gracias a los avances médicos, la difusión y la valentía de miles de mujeres, se ha logrado romper el tabú y aumentar las tasas de supervivencia ya mencionadas; sin embargo la batalla no está ganada porque aún hay zonas del país donde la falta de acceso a estudios y tratamientos sigue siendo una asignatura pendiente; la prevención debe ser política pública, pero también una cultura ciudadana, y todo ello será un claro ejemplo de que nos preocupa nuestro círculo más cercano, nuestra madre, esposa, hijas o amigas. Cuidar la salud femenina es cuidar el corazón de las familias. Que octubre no sea solo el mes del color rosa en los moños y en los logos, sino el punto de partida de un compromiso permanente, fomentar la autoexploración, promover los chequeos y acompañar con empatía a quienes luchan.
Replicar.
Ojalá otros gobiernos de otros estados, así como las administraciones municipales, repliquen lo que está haciendo la señora Marisol Rosso, y la administración municipal de la capital, pues también habría que agregarle los llamados “Café Rosas”, una acción que desde hace algunos años la presidenta del DIF y el gobernador, Esteban Villegas, iniciaron, precisamente sabedores de la importancia de la conciencia, y nunca estará de más seguir insistiendo, porque salvar vidas debe ser la prioridad de todos, sin colores políticos, sin ideologías, solo con el propósito de ver a nuestras mujeres sanas.