
De acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud y la Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS), los hombres en las Américas viven, en promedio, entre cinco y siete años menos que las mujeres. Las principales causas de mortalidad son enfermedades no transmisibles como la diabetes, el VIH/SIDA, los accidentes de tráfico, el suicidio, las lesiones, la violencia y las enfermedades cardiovasculares. Estas problemáticas han sido vinculadas con factores de género, cultura, derechos humanos y otros determinantes sociales.
En México, según datos oficiales del primer trimestre de 2025, existen 30.4 millones de personas jóvenes de entre 15 y 29 años —el 23.3% de la población total— de las cuales el 49.0% son hombres.
En el marco del Día del Hombre, se busca generar un balance entre géneros. Los pilares que guían esta conmemoración incluyen:
Promover modelos masculinos positivos: hombres de la vida cotidiana que viven de manera íntegra, honesta y respetuosa.
Reconocer las contribuciones de los hombres a la sociedad, la comunidad, la familia, el matrimonio, el cuidado infantil y la protección del medio ambiente.
Enfocar la atención en la salud integral masculina: bienestar social, emocional, físico y espiritual.
En México, existe una organización clave en la construcción de masculinidades alternativas es Género y Desarrollo A.C. (GENDES), especializada en procesos de reflexión, intervención, investigación e incidencia desde la perspectiva de género, con énfasis en masculinidades y Derechos Humanos.
Algunas recomendaciones para avanzar hacia nuevas masculinidades incluyen:
Asumir un compromiso personal para transformar la propia visión.
Desaprender conductas tradicionales inculcadas socialmente, y mantener una disposición honesta para reaprender.
Ser firmes en la convicción de cambio.
Romper con la idea de que “alguien tiene que servirme”.
Fomentar amistades masculinas sanas, alejadas de la burla, la violencia o el bullying.