
Parafraseando el título del ensayo de Octavio Paz sobre Sor Juana Inés de la Cruz, “Las trampas de la fe” aquí en el municipio de Durango, Toño Ochoa está viviendo: Las trampas del predial. Todos sabemos que el presidente municipal, tiene puesta la mira en el despacho principal del Bicentenario, su intención es, con alianza y sin alianza, ser candidato a gobernador en 2028.
Pero como en la política y el amor, nada está escrito, de aquí al 2028 muchas cosas pueden pasar, como cuando se le preguntó en una ocasión a Ricardo Pacheco Rodríguez, si quería ser candidato a una diputación local, contestó: “Si llegamos vivos, lo pensaremos”. Todo el proyecto de Toño hasta antes del impuesto al predial, eran días de vino y rosas, su alianza con el PRI lo convirtió en presidente municipal por primera vez, y después, la reelección. Pero como diría “El Chapulín Colorado” no contaban con la astucia del controvertido impuesto y de otros de los que se habla muy poco.
No somos Walter Mercado o el ingeniero Florencio Rodríguez para hacer un pronóstico, pero el multicitado impuesto podría tener consecuencias en las aspiraciones de Toño Ochoa, es decir, están en riesgo, si no da marcha atrás o corrige el rumbo. El tema del predial al aumentarlo hasta un 100%, no es solo un tema de finanzas, es también, social y político. Social porque afecta a un colectivo, que ya no está dispuesto a quedarse callado o chuparse el dedo. Político, porque Toño encabeza un proyecto, donde están involucrados entre otras y otros, la senadora Gina Campuzano cuyo objetivo es convertirse en la primera presidenta municipal por el PAN.
Creemos que Toño Ochoa y su equipo más cercano, no lemidieron el agua a los camotes, pensaron que aprobando dicha ley, y votado por las y los regidores de todos los partidos menos el PT, todo estaba resuelto. Pero como dijo el clásico; ya vimos que no fue así. Y ya encarrerado el gato, ¿Cuántas y cuantos regidores leyeron y analizaron las 600 páginas de dicha ley? Ya adivinó: ¡Nadie! Sin temor a equivocarnos, podemos asegurar que antes de ser votado por el cabildo ya estaba planchado, para eso son los acuerdos los cuales salen muy caros y más, en época de fiestas navideñas.
Y a rio revuelto, ganancia de pescadores. De pronto apareció Pancho Franco declarando: Es de sabios cambiar de opinión,porque el cielo es de los arrepentidos. Manifestó el regidor por Movimiento Ciudadano a medios de comunicación, que los “chamaquearon” con el tema del predial, confesó que no tuvo tiempo de montar a su caballo, es decir, no pudo leer las famosas 600 páginas. Si Pancho Franco y las y los regidores de MC, logran echar atrás el tema del predial, desde ahora anótelo para el 2028 pero, si no lo logra, si es pasión que se le borre.