
Amarga experiencia les queda a los fundadores y dirigentes nacionales de Morena, el abrir candidaturas a externos libres y hasta provenientes de otros partidos y darle las dirigencias estatales y municipales a improvisados, a personajes salidos de la nada, izquierdosos de escritorio y a personajes priistas que nunca dejaran de serlo, solo han cambiado temporalmente de chaqueta. Cuando menos los afiliados “son de casa”, ahí lavan su ropa sucia, pero los forasteros se han apropiado de la dirigencia del partido, de las prerrogativas, de las oficinas, de las candidaturas, de los procesos internos y de todo. Como se dice a nivel de cancha al principio pidieron raid y querían manejar y ahora ya quitaron al chofer para conducir a donde les conviene y les da gana con todo y pasajeros, creo que hasta pusieron el carro a su nombre. Los jerarcas del movimiento fundado por el Licenciado Andrés Manuel López Obrador tendrán que aprender que los “dedazos” descarados calan menos. No por nada el PRI duró en el poder largos años sin que se la hicieran de tos los no socorridos o beneficiados, ya que entendían que un sexenio les tocaba bailar y el otro les tocaba sentarse. Desde los años ochenta y noventa del siglo XX, el PT y el Verde han navegado con la única preocupación de alcanzar el umbral mínimo para mantener el registro. Aliados desde tiempos inmemorables con el PAN, PRI y PRD según conviniera a su principal objetivo que no era otra cosa que subsistir. En la naturaleza hay diversos ejemplos de animales pequeños que viven de otros más grandes como los búfalos y los pájaros que los desparasitan o los tiburones y las rémoras. México funciona igual, estos viven del erario y de la protección de otros partidos. Esto pasa cuando los partidos pequeños crecen y descubren su poder. En 2025 la presidenta Claudia Sheinbaum envió la iniciativa para evitar el nepotismo, es decir, que partidos postulen familiares a diversos cargos de representación. Ricardo Gallardo gobernadorcillo de San Luis Potosi que de gallardo, sensual y varonil solo tiene el apellido, rechazó esta limitación, ya que busca que la gubernatura quede en manos de la senadora Ruth González Silva que es su esposa. El Partido Verde ha dejado claro que ahora tiene la capacidad para presionar a Morena y si es necesario no dudará en hacerlo. Finalmente, el Partido del Trabajo también ha hecho valer sus cartas en momentos clave. Esto pasa cuando los partidos pequeños crecen y descubren su poder, hoy Morena sabe que no puede imponerse como lo ha hecho, sino que su reforma electoral peligra. No es una sorpresa, en Ciencia Política se llama capacidad de chantaje, pero si lo reducimos a lenguaje popular, el PT y el Verde solo hacen lo que dice la canción de Agustín Lara “Haz menos escabroso tu camino, vende caro tu amor, aventurera”. En el último sexenio, el PT y el PVEM se han convertido en los aliados clave de Morena para obtener mayorías legislativas, pero también los ha beneficiado no sólo para mantener sus registros, sino para incrementar sus presupuestos año con año, así como sus espacios en el Congreso de la Unión. En nueve años, el PVEM ha logrado incrementar su presupuesto en 71%, al pasar de 329 millones de pesos en 2016, a 565 millones de pesos en 2024, mientras que se perfila un incremento para el siguiente año, ya que obtuvo 8.3% de los votos para diputados. El PT también se ha fortalecido en ese periodo, al pasar de recibir 211 millones de pesos en 2016 a 451 millones de pesos este año, es decir, un aumento de 113%; su votación se ha mantenido por arriba de 3%, pero en estas elecciones alcanzó 5.4% de los sufragios. En 2015 estuvo a punto de perder el registro por apenas alcanzar 3.1% de la votación, pero logró mantenerlo porque el Tribunal Electoral pidió esperar los resultados de una elección extraordinaria en un distrito de Aguascalientes, y con estos votos salvó el registro. Morena pecó de soberbia y creyó que bajo su tutelaje estos dos partidos le serían fieles por la eternidad, un gran error. Si los morenistas hubieran tomado clase de sistema electoral hubieran entendido que el fenómeno que hoy presenciamos se llama capacidad de chantaje. En pocas palabras, par de pinches partiduchos convenencieros y malagradecidos, les dieron rait y ahora quieren manejar.
Email: [email protected]