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Descuido o negligencia, pero regresó el sarampión.

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Quetzal Herrera Ruiz
LA GRILLA DEL PÁJARO
12/02/2026

El sarampión no es una enfermedad nueva, ni desconocida, es un enemigo que México aprendió a controlar con disciplina, campañas masivas de vacunación y una estrategia sostenida de salud pública que durante décadas fue ejemplo internacional. Sin embargo, hoy vuelve a ocupar titulares por el incremento en los contagios registrados en distintas regiones del país, principalmente en Chihuahua y Jalisco; no estamos aun frente a una crisis desbordada, pero sí ante una señal de alerta que no puede minimizarse, porque el problema no es solo el virus, es la fragilidad del sistema que permitió que reapareciera; lo grave es que de acuerdo a las autoridades este virus puede contagiar hasta a 18 personas por cada enfermo y el virus puede permanecer activo en el aire o en superficies hasta por dos horas; esos datos deberían generar señales claras de atención por parte del sector salud, porque cualquier relajación en la vacunación se convierte en una “bomba de tiempo”.

Historia.
México logró eliminar la transmisión endémica del sarampión en 1996, tras intensas jornadas nacionales de vacunación que se consolidaron en los años noventa y dos mil; las semanas nacionales de salud, implementadas de manera periódica, alcanzaban coberturas superiores al 95 por ciento en población infantil. Durante la última década, sin embargo, la dinámica cambió, ya que entre el 2015 y el 2018 aún se realizaban campañas amplias con metas anuales de millones de dosis aplicadas de la vacuna triple viral, pero a partir de 2019 estas estrategias de vacunación dejaron de operar, se transformaron en jornadas más focalizadas y las coberturas comenzaron a descender; además habría que agregar que la pandemia por Covid agravó el problema, pues en el 2020 y el 2021 miles de niños dejaron de recibir esquemas completos, y ello generó que la cobertura bajara hasta en un 95 por ciento.

Riesgos.
Me parece que las autoridades en materia de salud tienen en claro la importancia de que los esquemas de vacunación estén completos, máxime cuando existe un riesgo alto de contagio, eso significa que basta compartir un salón de clases, una sala de espera o un transporte público para que el contagio se propague, y es que los síntomas pueden comenzar como fiebre alta, tos y conjuntivitis, pero pueden escalar a complicaciones graves como neumonía, según especialistas. Pensar que “no es tan grave” es desconocer la historia epidemiológica, ya que antes de las campañas masivas, el sarampión causaba miles de hospitalizaciones y muertes infantiles cada año, con el paso del tiempo el éxito de la vacunación hizo que olvidáramos su peligrosidad.

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Negligencia.
Hoy México no enfrenta todavía una emergencia sanitaria por sarampión, pero sí una advertencia clara, la negligencia en salud pública no siempre se manifiesta de inmediato, a veces sus efectos tardan años en aparecer; el relajamiento en las campañas, la falta de continuidad en las estrategias y la disminución de coberturas son decisiones que terminan cobrándose factura. No basta con anunciar que existen 28 millones de dosis disponibles, se requiere una campaña nacional intensa, permanente y bien comunicada que recupere la confianza y la disciplina social en la vacunación. La Presidenta Claudia Sheinbaum, aseguró que este virus llegó de Estados Unidos, cuando es una situación que atraviesan varios países, pero que se había controlado, precisamente, con esas estrategias de vacunación. Hay que dejar en claro que esto no es un asunto de partidos, sino del hecho de que “alguien” minimizó la importancia de los esquemas de vacunación, y hoy se padecen las consecuencias.

Modificación.
Sheinbaum Pardo aseguró ayer que desde hace algún tiempo el criterio para la vacunación contra el sarampión tuvo una modificación, pues anteriormente se le ponía la primer dosis a los menores al año de vida, y la segunda se les aplicaba a los seis años, hoy este cambio considera que las dos vacunas se deben poner a los 12 y 18 meses, porque resulta que la segunda ya no se les aplicaba. Esto es importante que se informe a las unidades médicas, porque hay ciudadanos que aún están pensando que el refuerzo es hasta cinco años después de la primera dosis.

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Egresado de la Escuela de Periodismo Carlos Septién García; conductor de los programas "El Pájaro Pregunta" y "Las Mañaneras del Pájaro"; columnista en el Órale Qué Chiquito.
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