
Nadie quisiera tener enemigos, pero como hasta las cosas negativas deben ser aprovechadas para sacar conclusiones positivas, comparto lo que escribió al respecto el inmortal José Martí. “Triste cosa es no tener amigos, pero más triste es no tener enemigos. Porque quien enemigos no tenga, es señal de que no tiene: ni talento que haga sombra, ni bienes que se le codicien, ni carácter que impresione, ni valor temido, ni honra de la que se murmure, ni ninguna cosa buena que se le envidie”. A lo largo de nuestras vidas no son pocas las ocasiones en que nos sentimos víctimas de la envidia, en cambio sí nos detenemos a analizar detenidamente qué es la envidia, creo sinceramente que el que más sufre es el envidioso al albergar este sentimiento, debe ser muy frustrante para quién lo experimenta, que siempre que alguien demuestre tener habilidades, capacidades, cosas materiales, amores satisfechos o cómo apuntó Martí cosas buenas, sufrir por ello, y en el peor de los casos luchar contra el objeto de su envidia.
Un claro ejemplo de esto son las redes sociales, un sitio de encuentro donde muchos aprovechan y dejan fluir las inquietudes que los han acompañado a lo largo de la vida, y es que en la red casi todos sacamos nuestra verdadera identidad, nuestros miedos, el talento, si lo tenemos o la carencia de este, nuestras pasiones y las exponemos ante la crítica o halago de amigos y seguidores. En días recientes, se han dado una serie de acontecimientos en la ciudad de Durango que han provocado una maraña de chismes, comentarios, especulaciones, inventos y patrañas sobre el actuar del Gobernador de Durango Esteban Villegas. Sin fuentes fidedignas y con nula veracidad, algunos medios periodísticos y articulistas han hecho señalamientos acusando al médico de profesión, de tener presuntos vínculos y brindar protección a grupos criminales. Si bien es cierto llegaron a Durango fuerzas de elite del ejército nacional, esto fue con la intención de reforzar medidas de seguridad y algunas estrategias de investigación que requerían la presencia de fuerzas especiales que están preparadas y capacitadas para hacerle frente a este tipo de eventualidades. Pues resulta que derivado de ello empezó a correr la rumorología (la chirinola le dicen en Chihuahua), que pretende involucrar al gobernador en asuntos delicados. Como dijo el gobernador, en Durango todos nos conocemos, sabemos de qué familia venimos, a que nos dedicamos, de quien somos parientes y hasta compadres, es común que se sepa dónde vivimos y en tiempo de elecciones hasta porque partido político votamos. Esteban Villegas es un político de tiempo completo, tiene años dedicándose a este oficio, incluso ya fue presidente municipal de Durango y desde que entró hasta el último día de su trienio como alcalde, jamás perdió la sencillez o la humildad, nunca ha sido ostentoso y no involucra a su familia en chismes o difamaciones. Está lleno de casos de políticos que son sencillos y conciliadores, pero en cuanto prueban y sienten el poder, pasan a ser secos, distantes y soberbios y ese nunca ha sido el caso de Esteban. El ejercicio del poder público es de lo más complejo que se puede suponer. Para llegar a él, no solo hay que vencer una agotadora serie de obstáculos; de igual forma se debe de adquirir fortaleza personal y capacidad de observación y comprensión. En la profesión política es indispensable la experiencia y el conocimiento, ambas condiciones deben de correr juntas y enlazarse. Esteban Villegas Villarreal es un hombre de temperamento impetuoso y combativo y audacia desenfrenada, no por nada ha obtenido las metas que se ha propuesto, lo cual provoca envidias, difamaciones y ahora ataques infundados que tienen un trasfondo político. Qué casualidad que después de la paliza que le puso el PRI a MORENA en Coahuila, los malos perdedores quieren justificar su estrepitosa derrota inventando historias malsanas respaldados por personajes que juegan a la política y se mueven de acuerdo al vaivén de sus intereses. El lenguaje es como la música, tiene sonidos y silencios, pero también tiene carácter, que se refleja en la forma y en el estilo de quien dirige la orquesta. A casi cuatro años de gobierno, Esteban Villegas ha hecho muy buen trabajo, lo cual se refleja en las inversiones que constantemente llegan a Durango, en la tranquilidad y paz social en la que vivimos los duranguenses, en la excelente relación del Gobernador con la Presidenta de la República y algo muy importante, en las elecciones que se han llevado a cabo durante su lapso de gobierno, donde la mayoría de los ciudadanos le han refrendado su apoyo y confianza a los proyectos y candidatos relacionados o cercanos a los proyectos de trabajo y desarrollo que he implementado el gobierno de Esteban Villegas. Tenía razón José Martí, triste es no tener amigos, pero mas triste es no tener enemigos, como ejemplo ahí está el caso de Esteban, ha hecho un buen gobierno y agregado a ello tiene atributos personales que provocan que le atribuyan historias novelescas que no existen. Pero con la experiencia que tiene. Esteban no hace caso de ello y aparta a un lado todas las injurias en su contra como si fueran telas de araña y solo contesta cuando la necesidad imperiosa lo exige. Decía Thomas Fuller, Si no tienes enemigos es señal que la fortuna te ha olvidado. No hay de que preocuparse, nuestro Gobernador goza de buena fortuna y tiene el viento a su favor.
Email: [email protected]