Inicio Artículos de Opinión El reto de llegar al 65% de participación

El reto de llegar al 65% de participación

59
0

Históricamente, los procesos electorales para renovar la Presidencia de la República generan más expectación de los electores, de ahí que cada seis años el promedio de sufragios ronde el 60 por ciento del padrón; en esta ocasión, el pronóstico para el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPC), podríamos estar alcanzando un 63 o hasta un 65 por ciento, algo que de conseguirse podría catalogarse como un éxito. El asunto es que aún hay apatía de millones de mexicanos.

Me parece que tanto el IEPC como el Instituto Nacional Electoral (INE), están haciendo lo propio para motivar más la participación, pues en el caso del “árbitro” electoral, en conjunto con el sector empresarial duranguense están organizando algunas estrategias, como el hecho de llevar a cabo una carrera atlética el próximo 31 de mayo. Sí, claro que todo ayuda, pero como ciudadanos responsables debemos ejercer este derecho, a pesar del desencanto social que hay de la política y de los políticos, la principal fuerza que tenemos para apoyar un proyecto, o cambiar de rumbo, es nuestro voto; así de importante es acudir a las urnas el 2 de junio.

Antecedente.
El caso de Durango es muy particular, pues según lo detalla el consejero presidente del IEPC, Roberto Herrera, la concurrencia en los procesos electorales sí motiva la participación, como la de este año, el problema es que la entidad atraviesa dos años consecutivos con elecciones y uno no, y cuando han sido solo contiendas locales para renovar el Congreso del Estado, pues la participación disminuye significativamente, al grado de apenas alcanzar el 42 por ciento, ni la mitad del padrón. Y claro que esto marca diferencia en comparación con entidades que no tienen esta característica.

Voto masivo.
Estamos en un punto, y la elección podría cerrarse en los últimos días de campaña, que los que de esto saben aseguran que entre más personas salgamos a votar, el riesgo mayor de derrota a nivel nacional es para el partido en el poder, así sucedió desde que el PRI perdió su hegemonía en el año 2000, y en las elecciones subsecuentes ha quedado de manifiesto que entre el 60 y el 65 por ciento de participación, hay riesgo, porque no se tiene el control de la “ola” de votantes que abarrotan las casillas.

Esto ya lo han señalado los expertos, entonces, de ser cierto este análisis creo que el principal interesado en que la gente no salga a votar sería Morena, pues si sacamos cuentas, de los 100 millones de registros en el padrón, si el instituto político del Presidente busca mínimo mantener los 30 millones de hace seis años, hablamos que solo le estarían apostando a su voto “duro” o a quienes reciben sus programas sociales. Pero si la participación por lo menos llega al 65 por ciento, creo que será ahí donde las cuentas no les salgan. Por eso, o se aplican a convencer a los indecisos, sin descuidar lo que ya tienen, o el tema se les podrá complicar.

Voto oculto.
Algo que es completamente indescifrable para cualquier partido o candidato, es poder identificar el voto oculto, pues por más estrategias que se hagan para comprobar el voto de los ciudadanos promovidos en cada sección, siempre existe quienes dicen una cosa y terminan haciendo otra. Es más, hasta en las encuestas de salida se ha detectado en las últimas campañas que la gente no dice toda la verdad de por quién votó, de ahí que los porcentajes, aunque mínimos, sí puedan variar con los números del Programa de Resultados Preliminares (PREP). Y si la elección se cierra a un dígito esto podría marcar la diferencia.

Si bien llegar al 65 por ciento de la votación no es un imposible, creo que aún nos falta mucho por lograr números aceptables, y lamentablemente el dinero que se destina a cada voto en nuestro sistema político, que es de poco más de 400 pesos, se va a la basura.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí