Es casi una regla que, quienes menos tienen posibilidades de ganar en una elección, tienden a ser los que mejor juegan en un debate, como pasó en el caso de los aspirantes al Municipio de Durango, donde los fuertes son Toño Ochoa y José Ramón Enríquez, pero Pancho Franco y Manuel Reyes “Termi” soltaron los mejores argumentos.
Y que no se malentienda, Toño vino de menos a más, empezó nervioso, pero sus argumentos y, sobretodo, sus números, le dieron la confianza de ir subiendo el tono de sus propuestas y señalamientos, ya que está de más decirlo, pero de los últimos alcaldes, sí es el que más obras ha hecho, el que mejor ha administrado el recurso público y hasta involucró a la sociedad en la toma de decisiones, además de que recordó que el municipio,en su administración, fue de los más seguros y tranquilos del país según el propio gobierno federal, donde lo más crítico que pudieron decirle fue “Toño no es malo, pero falta saber para qué es bueno”, por lo que fue el menos golpeado de los dos punteros.
En contraparte, José Ramón, no pudo hablar de sus obras, ya que quedaron en primeras piedras, y sólo soltó un número de supuestas acciones que no sustentó, pero lo peor fue cuando le sacaron la portada de periódico recordando cuando la dirigente de Morena, Lulú García, tampoco supo decir qué obras hizo como alcalde, sumado a cuando Pancho y “Termi” le soltaron que él era de la 4T pero cuatro traiciones, cuando dejó la izquierda para apoyar a Aispuro, cuando llamó a votar por Ricardo Anaya y no por AMLO, cuando dejó al PAN y MC para correr al partido guinda y cuando arremetió contra Claudia Sheinbaum porque él apoyaba a Marcelo Ebrard, además de que daba miedo su sonrisa fingida cada que terminaba una participación.
Pancho, del naranja, tampoco se fue limpio, pues le sacaron que, así como Enríquez estuvo en un gobierno del PRI, se fue al PRD, luego a MC y luego al PAN para terminar en Morena, a él lo conocen desde el PRI, participando en una administración del PAN, luego militando en el Partido Verde y ahora en Movimiento Ciudadano, pero hay que destacar que el buen Franco, trae buenas propuestas, principalmente las del tema ecológico, como un nuevo parque, además de que me consta su buena para hacer las cosas, por lo que su participación clara, sin dudar, frontal y estudiada, dió dinámica al debate, al igual que Manuel Reyes, porque, al ser los que no tenían que cuidar la imagen para no perder puntos, marcaron la pauta.
En cuanto a Héctor Sendel, ni bien ni mal, pero Lupita Silerio sí dejó mucho qué desear, sobre todo con su argumento de “soy la única mujer” y “porque soy mujer y la historia nos lo debe”, ya que con eso realmente no dió ninguna buena razón para votar por ella, pero ya será de cada ciudadano por quién votar y porqué, aunque sí hay que decir que, en este ejercicio se dieron argumentos de porqué sí o porqué no votar por uno u otro.
