En pleno proceso para la renovación de la dirigencia estatal del Partido Acción Nacional (PAN), han comenzado a circular versiones en relación a la apuesta que hará este instituto político de cara a los procesos electorales del 2027 y 2028; pues hay quienes, en su mayoría, respaldan la reelección de Mario Salazar Madera, pues ello representaría una continuidad en torno a que pueda continuar la alianza con el Revolucionario Institucional. Por otro lado, hay quienes buscan lo contrario, y se ha señalado principalmente al grupo “Lerdo”, tal cual quedó de manifiesto en el proceso electoral del pasado 1 de junio, pues fueron quienes mostraron su desacuerdo por esta alianza, algo que quedó solo en eso, pues ya con los resultados en la mano, se demostró que ambos partidos se necesitan para contrarrestar el avance de Morena, por lo menos en ese municipio, en la capital y en algunos otros al interior del estado.
Continuidad.
En un escenario real, será complicado que alguien pueda evitar la continuidad del actual dirigente con licencia, pues Salazar Madera presentó un total de 67 firmas de un total de 96 posibles, correspondiente al número de consejeros blanquiazules que podrán emitir su sufragio el próximo 27 de julio, fecha pactada para llevar a cabo dicha elección. Es que en su gran mayoría de los militantes de Acción Nacional, están convencidos que esta alianza con el PRI podrá seguir dándoles espacios, y con base en la distribución de las candidaturas para diputados federales y locales, en el 2027, tendrán aseguradas más posiciones en las curules en mención. Muchos panistas saben, y además lo han expresado, que lo que sucede en nuestra entidad deberá verse por separado, en cuanto a lo que ocurre a nivel nacional, pues si bien el dirigente nacional, Jorge Romero, no es un convencido de esta alianza, ha respetado lo que aquí se define, y ello es en parte influencia de los militantes que han comprobado lo efectivo que resultan ser juntos en las urnas.
Gobiernos.
Un elemento que podría permitir mantener esa tendencia, en cuanto a la coalición, es en relación a la conformación de gobiernos de coalición que existen en Durango, tanto a nivel entidad como en municipios, como el caso de la capital, pues los gabinetes están integrados por perfiles de ambos partidos, y ello ha generado resultados, de ahí la defensa por parte de muchos panistas de continuar con esa tendencia; si en otros estados o entre dirigencias nacionales no existe un acuerdo pues será “harina de otro costal”, aquí hay una defensa férrea por esa continuidad. Mario Salazar puede representar esa postura, de ahí que tenga un respaldo casi mayoritario de quienes habrán de definir el rumbo del panismo en el territorio estatal.
Disyuntiva.
Quizá la principal disyuntiva a la que se enfrente Acción Nacional en el 2027, es en relación a que si en lo federal se establece que no irán en alianza para la renovación de la Cámara Baja del Congreso de la Unión, pero en lo local, para renovar el Congreso del Estado, sí, entonces se convertirá en una situación compleja para tratar de socializar cómo y por quién votar, pues si en lo nacional se determina que no, aquí se deberá respetar, pero como también será una elección local, pues ahí sí podría mantenerse la coalición. Socializar con el elector una situación de esa naturaleza genera mucha confusión. Es probable que las negociaciones al respecto inicien lo antes posible y que no ocurre lo de hace unos meses, que definieron cómo irían en la elección de junio prácticamente sobre el tiempo.
Respeto.
La apuesta de los panistas que quieren esa continuidad de Mario Salazar al frente del PAN, es que haya un respeto a las decisiones internas del panismo local, por parte del dirigente nacional, aunado a la fuerza que representa el respaldo que el líder político del blanquiazul les ha mostrado, y que ha quedado de manifiesto dentro de la administración estatal y en cuanto a los espacios de representación.
