Todo indica que nuestro país podría atravesar por otro tema controversial, derivado del ritmo legislativo que han impuesto Morena y sus aliados, pues ahora está en la “mira” una reforma electoral, idea que ya fue planteada por la Presidenta, Claudia Sheinbaum, en una de sus conferencias “mañaneras” de esta semana, donde se podría incluir algunos elementos importantes, como el caso de la disminución de los legisladores plurinominales, tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado de la República. El asunto es que en el caso de Durango también ya se está hablando de esta posibilidad de reformar el marco legal electoral, donde uno de los principales rubros podría ser la homologación de las elecciones, y no tener éstas durante dos años consecutivos, descansar de las campañas uno, y de nueva cuenta en dos años volver a las urnas.
Análisis.
Si bien los tiempos electorales han cambiado, y las leyes, con el paso de los años, son perfectibles, creo que todo deberá basarse en un análisis en verdad a profundidad, porque no se puede legislar “al vapor” un asunto tan importante, recordemos que lo que está en juego es la democracia y la credibilidad en cuanto a los resultados en los procesos electorales. Quizá no podemos esperar mucho de nuestros “flamantes” legisladores federales del cuatroteísmo, ya que se han caracterizado por aprobar casi todos los asuntos sin revisarlos, no le mueven absolutamente nada, mucho menos aceptan opiniones ni de la oposición ni de los expertos. Una reforma electoral podría darle el “portazo” a lo que aún podemos rescatar los mexicanos de transparencia en los resultados en las urnas, y de existir una imposición a criterios con una escaza justificación, estaríamos dándole el pésame al sistema político.
Consejeros.
Espero que solo quede como una “anécdota” la propuesta de que los consejeros electorales del Instituto Nacional Electoral (INE), sean electos por el voto ciudadano, tal cual ocurrió con la renovación del Poder Judicial; esta propuesta estaba incluida en la reforma que enviara el entonces presidente, Andrés Manuel López Obrador, en el 2022, donde los Poderes de la Unión propondrían a los candidatos y en las urnas los mexicanos seleccionaríamos, aunado a la reducción de dichos consejeros, pasando de 11 a siete. Afortunadamente no fue aprobada porque no se alcanzó la mayoría calificada en ese momento; el asunto es que hoy sí cuentan con los votos suficientes en las cámaras y podría formar parte de la iniciativa que estará presentando Claudia Sheinbaum.
Pluris.
Algo que me parece positivo, y que de hecho le urge a nuestro sistema político, es la eliminación de los legisladores plurinominales, ya que por años, desde mi punto de vista, solo ha servido para el pago de “cuotas” a los “cuates” y dirigentes partidistas, y se la pasan de la Cámara de Diputados al Senado cada que los tiempos lo permitan, y ahí duran décadas, pues solo así pueden llegar a esas posiciones, porque en el territorio no ganarían en las urnas. Y es que el verdadero sentido de que hubiera equilibrios en el Poder Legislativo quedó en el pasado. Esto aplicaría también para los congresos de las entidades federativas, si se quisiera homologar aquí lo que posiblemente se apruebe en lo federal, pues este sería uno de los rubros más importantes.
Durango.
En el Congreso del Estado ya se abordó el asunto de una posible reforma electoral, donde la intención sería, entre otros aspectos, lograr “empatar” las elecciones federales con lo local, como ya se hizo en el caso de los legisladores locales, que elegimos en la misma fecha que los federales, pero las presidencias y la gubernatura no están igualadas con éstas ni con la renovación de la Presidencia de la República, respectivamente, y ello origina que tengamos tantos procesos. Aquí hay quienes han opinado que esto no es conveniente, pues se acabarían los equilibrios cuando existan fenómenos electorales que “arrasen” como ocurrió con López Obrador, por poner solo un ejemplo.
