Ante los señalamientos en contra de quien fuera el titular de justicia en el estado de Tabasco, durante la administración del Senador de la República, Adán Augusto López, de nombre Hernán Bermúdez Requena, quien es acusado de haber creado una organización criminal en dicha entidad, ha puesto sobre la mesa el comparativo con lo que sucedía en el caso de Genaro García Luna con Felipe Calderón, una “bandera” que por años el cuatroteísmo tomó para criticar el cómo era posible que quien fuera jefe del ejecutivo no supiera de las “ligas” que el encargado de la seguridad en el país tenía; hoy que las circunstancias son a la inversa, el discurso carece de veracidad, pues cuando sucede en otro lado sí es un argumento válido para desacreditar a los opositores, cuando es “en casa” se buscan elementos para minimizar la acción.
Adán Augusto.
Luego de toda la información que ha surgido en este tema, como el hecho de que el propio señalado, Hernán Bermúdez, huyó del país desde el mes de enero, el legislador federal, y exsecretario de Gobernación, Adán Augusto López, no aparece por ningún lado, no ha dado declaración o postura al respecto, bueno, ni sus propios compañeros de bancada saben de su paradero, argumentando que ni el teléfono les contesta, pero que en cuanto responda, le avisarán que “los medios lo andan buscando”. El Senador de la República debe explicar por qué nombró a un personaje ligado al crimen organizado, y por qué permitió la creación de una organización delincuencial para que operara en esa entidad. No basta con que la Presidenta, Claudia Sheinbaum, y la dirigente nacional de Morena, Luis María Alcalde, traten de “cubrir” la posible responsabilidad de quien fuera titular del ejecutivo en Tabasco, porque incluso no hay ninguna investigación en su contra, y me parece que ni habrá.
Luisa María.
Lo de Luisa María Alcalde ya raya en el cinismo, pues ha asegurado que Adán Augusto no tendría nada que explicar del tema, sino que sería el propio Hernán Bermúdez quien tiene que explicar ante la justicia, postura que los mexicanos deberíamos negarnos a aceptar, ya que todo lo que ha ocurrido con los delitos de García Luna, siempre se pidió una explicación a Calderón Hinojosa, porque era inaceptable creer que no sabía de la manera de actuar de su colaborador, y hoy que se trata de uno de los principales miembros del morenismo, no se pide lo mismo. La líder de este instituto político deberá replantear su defensa en contra del exsecretario de Gobernación, y debe sumarse al reclamo social de conocer si estaba involucrado también o solo otorgaba su “aval” para que se cometieran los delitos.
Morena.
Esto podría traerle negativos al morenismo en el país, ya que están faltando al principio de “no mentir, no robar y no traicionar el pueblo”, principalmente en procesos electorales venideros, como la renovación de la Cámara de Diputados en el Congreso de la Unión en el 2027, aunque pareciera una fecha lejana, no lo es tanto. El riesgo de fondo es que se pueda perder la mayoría calificada para poder seguir reformando las leyes prácticamente a su “antojo”; a menos que haya justicia o una narrativa convincente en torno a este tema, de no hacerlo, estarán también “desmoronado” el típico argumento de “no somos iguales”; y da la casualidad que a lo mejor sí.
Poder.
De confirmarse que Adán Augusto sabía a quién estaba “contratando” para atender la seguridad en Tabasco, el poder que ha tomado al interior del Poder Legislativo, y al interior de Morena, evidentemente se verá disminuido, al grado de no poder seguir en la toma de decisiones, pues no se podría sostener a un perfil con estos antecedentes, y desde luego, esto terminará impactando al grupo que lo ha acompañado en los últimos años, y que se han beneficiado de algunos cargos de representación proporcional, como el caso de Andrea Chávez en Chihuahua, y lo que pudiera ocurrir también con algunos perfiles aquí en la entidad.
