
Comenzó el segundo año de ejercicio legislativo en el Congreso del Estado, donde a pesar de algunas situaciones que se presentaron con la designación de la mesa directiva, al haber dos propuestas iniciales, creo que las y los legisladores locales han iniciado bien esta segunda parte de su trabajo, y es que es importante que los acuerdos y la Ley Orgánica se cumplan para que se pueda transitar dentro de este Poder en Durango; y me refiero justo a quienes habrán de llevar la conducción de las sesiones del Pleno, pero también a quien encabeza, a partir del 1 de septiembre, la Junta de Gobierno y Coordinación Política (Jugocopo), en la persona del diputado del Revolucionario Institucional, Ernesto Alanís Herrera, ya que al tricolor, y como parte de esos acuerdos a los que hago mención, le corresponde hasta agosto del próximo año.
Jugocopo.
El nuevo titular de la Jugocopo me parece que es un político de acuerdos y que le ha dado resultados en la operación política al gobernador del estado, porque además ha sido, incluso desde antes de su llegada al gobierno, uno de sus principales colaboradores, precisamente porque le ha generado buenos “dividendos” en la relación con otras fuerzas políticas, no solo al interior del Congreso del Estado, sino que también así lo demostró a su paso por el presidencia del Comité Estatal del PRI en la entidad. Ernesto Alanís, será en este segundo año legislativo una pieza fundamental para construir los consensos con todas y todos los diputados, porque solo de esta forma se consolidará la productividad legislativa. Incluso en los temas más álgidos me parece que ha sido un perfil político ecuánime, e insisto, es un operador muy consolidado por su experiencia a través del tiempo en el ejercicio de la política.
Trabajo.
Seguramente será un año de trabajo intenso en el Congreso del Estado, pues en el 2026 no habrá elecciones, lo que evitará que los legisladores locales antepongan la agenda electoral a la legislativa, y esto podrá hacer que se avance aún más en temas relevantes para los duranguenses, y para el propio quehacer en el Congreso del Estado. Está el hecho de la construcción de una Agenda Legislativa que sea institucional, así como un Plan de Desarrollo Integral, ambos previstos en la Constitución Política de Durango. Vendrán también temas que se habrán de “aterrizar” en el Congreso de la Unión, y que, como parte del Constituyente Permanente, se deberán replicar, como la posible reforma electoral, entre otros temas; de ahí la importancia d que el trabajo de Alanís Herrera siga siendo mediante la construcción de acuerdos.
Cercanía.
Me llama la atención que el presidente de la Jugocopo, ha señalado que durante este año de ejercicio legislativo se buscará que los legisladores estén más cercanos a los ciudadanos, y con ello generar iniciativas que vengan desde los propios duranguenses. Desde luego no es una mala idea, dado que en ocasiones los electores vemos muy lejanos a nuestros representantes, máxime cuando llegan al cargo, y siempre se maneja el argumento de que “solo vienen en campaña”; y esto que propone Ernesto Alanís realmente tendrá sus efectos positivos, de llevarse a cabo con una visión que permita la construcción de esa sinergia con las familias que habitamos este estado. Que no sea solo para la foto, porque si bien sabemos que los diputados no tienen presupuesto para atender todas las demandas sociales, la intención deberá ser la de generar las condiciones, legales, para mejorar las condiciones de vida.
Presupuesto.
Una de las tareas más cercanas que tendrá Ernesto Alanís, será el de construir los acuerdos necesarios para que el paquete fiscal 2026 del Gobierno del Estado, tenga el aval de los legisladores locales, ya que se incluye la Ley de Ingresos y el Presupuesto de Egresos, sobre todo en este último, respecto a la distribución del recurso, pues cada grupo parlamentario buscará beneficiar a los alcaldes de su instituto político; por ello la importancia que el presidente de la Jugocopo construya mediante el diálogo, y dicho paquete económico, salga en tiempo y forma.