Una vez concluyó, la convulsa gestión de Jhonatan Jardines, al frente de la coordinación de los programas federales de la Cuarta Transformación en Durango, finalmente se tomó la decisión de que fuera Catalina García Quintero, la nueva responsable de esa superdelegación, misma que no es nueva en desempeñar cargos de la función pública a nivel federal, pues su encargo anterior, fue ser responsable de la Secretaría de Educación Pública en la entidad.
El nombramiento como tal, había generado muchas especulaciones, pues se llegaron a mencionar nombres de personajes con aspiraciones políticas o incluso, de quienes ostentan cargos de elección popular, al final, el gobierno federal se decantó por un perfil administrativo, pero con toma de decisiones, pues se dice que llegó despidiendo a quienes llegaron con su antecesor, síntoma inequívoco de que querrá ponerle su propio sello a esa gestión.
Por ahora, todo indica que la superdelegación está en buenas manos, lo cual urgía, a partir de todo lo que pasó con Jhonatan Jardines, quien se peleó con todo mundo, desde medios de comunicación, colaboradores y hasta con los propios beneficiarios, los cuales, en el ocaso de su gestión, tomaron las oficinas de Bienestar durante varias semanas y su demanda fue inamovible… “Que se fuera el superdelegado”, lo que a final de cuentas terminó ocurriendo.
Ya se verá a que corriente morenista está alineada Catalina García Quintero, aunque ello no sea una determinante que marque a quien le puede ir bien y a quien no, en las elecciones venideras, pues al final, los problemas de Morena suelen estar hacia adentro y no hacia afuera, siempre y cuando, no esté en juego una elección federal, como será el caso de las elecciones del 2027 que renovarán la Cámara de Diputados dentro de dos años y que irremediablemente, será la antesala de la sucesión gubernamental aquí.