El pasado 1 de octubre entró en vigor un nuevo reglamento de tránsito que establece que los vehículos motorizados no deben exceder los 50 km por hora en la ciudad capital.
¿Qué ha pasado con esto? En estos días se ha notado más tráfico en toda la ciudad.
Las quejas y reclamos hacia la autoridad no han faltado… incluso, las mentadas de madre han sobrado; pero, seamos sinceros, en los últimos meses era evidente la falta de respeto a la ley.
Había conductores que ignoraban los límites de velocidad, pasaban por zonas escolares como si los persiguieran, y la prisa del día a día nos hacía olvidar que un descuido podía provocar un accidente que acabará con vidas.
Tal vez esta no sea la medida perfecta, pero sí es un recordatorio de que debemos cambiar nuestra manera de conducir; respetar las señales, planear nuestros tiempos y manejar sin prisa debería ser lo ideal.
Como conductores, tenemos una gran responsabilidad al estar frente al volante, pero muchas veces olvidamos la importancia de cuidar nuestra vida y la de los demás.
Por eso lo repito, no se trata de velocidad, sino de conciencia.
Cuando entendamos esto y aprendamos a respetarnos unos a otros, podremos evitar accidentes fatales y restricciones que los gobiernos municipales implementan con el fin de protegernos.
Así que, los invito a que todos seamos más conscientes y nos cuidemos unos a otros.
