
El 1 de octubre de 2024 marcó un hito en la historia política de México: la asunción de Claudia Sheinbaum Pardo como la primera mujer presidenta del país en más de 200 años de vida independiente. Al concluir su primer año de mandato, el balance de su gestión refleja una combinación de continuidad con el proyecto de su antecesor, Andrés Manuel López Obrador, y la imposición de un estilo de liderazgo propio, caracterizado por su formación científica, su talante sereno y un enfoque particular en temas como la seguridad y la agenda de género.
Continuidad y Sello Propio
El gobierno de Sheinbaum ha mantenido pilares fundamentales de la denominada “Cuarta Transformación” (4T): la política de programas sociales sigue siendo un eje central y un motor de su alta aprobación ciudadana, la cual, según encuestas, incluso superó la que tuvo López Obrador en su primer año. La austeridad republicana y la comunicación directa a través de conferencias matutinas también se han preservado.
Sin embargo, la presidenta ha buscado imprimir su propio sello, mostrando una disposición al diálogo y una forma de gobernar más organizada y menos centrada en una única figura.
Puntos Clave de su Estilo:
* Liderazgo Sereno: Diversos analistas destacan su estilo “prudente” y “organizado”, propio de su perfil de científica, distanciándose del carácter confrontativo de su predecesor.
* Agenda de Género: Un elemento distintivo ha sido el enfoque en los derechos de las mujeres, incluyendo la elevación del Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres) a rango de Secretaría y la presentación de reformas para garantizar la igualdad sustantiva y el derecho a una vida libre de violencia.
* Estrategia de Seguridad: Aunque la inseguridad sigue siendo el principal reto, Sheinbaum ha implementado un “viraje significativo” en la estrategia, reportando, entre otros logros, una reducción del 32% en los homicidios dolosos. La estrategia se enfoca en el fortalecimiento de la inteligencia, la investigación y el aumento de operativos.
Logros Destacados
El gobierno ha resaltado una serie de avances durante su primer año:
* Reforma al Poder Judicial: Uno de los primeros y más emblemáticos decretos, buscando la modificación de la estructura y funcionamiento del Poder Judicial. Pese a quererlo dilatar o cambiar su esencia, se impuso la mística lopezobradorista.
* Combate a la Corrupción y Delincuencia Organizada: El gobierno destaca avances en transparencia, la extradición de miembros del crimen organizado y una reducción significativa del tráfico de fentanilo hacia Estados Unidos.
* Reformas Constitucionales y Sociales: El reconocimiento de las mujeres con derechos plenos en la Constitución, el fortalecimiento de empresas públicas como Pemex y la CFE, y la ampliación de programas de bienestar (como la beca universal para estudiantes de secundaria).
* Estabilidad Macroeconómica: A pesar de las preocupaciones por el déficit heredado, analistas han reconocido que el gobierno ha logrado mantener cierta estabilidad económica, aunque el crecimiento sigue siendo un desafío.
* Diplomacia Activa: La presidenta ha logrado acuerdos importantes en negociaciones con Estados Unidos, especialmente en materia de migración, aranceles y el combate al tráfico ilegal de armas.
Retos y Pendientes
A pesar de la alta aprobación y los logros reportados, la administración Sheinbaum enfrenta retos estructurales que exigen atención continua:
* Inseguridad Crónica: A pesar de la reducción en homicidios dolosos, el combate a la delincuencia y el narcotráfico sigue siendo percibido por la ciudadanía como el problema más importante del país. Además, el alarmante número de desapariciones y los feminicidios son temas cruciales que requieren una respuesta interinstitucional más robusta.
* Sistema de Salud: El desabasto de medicamentos, especialmente para enfermedades graves como el cáncer, es una de las mayores quejas ciudadanas.
* Economía y Crecimiento: Existe un consenso en la necesidad de detonar mayores inversiones y crecimiento económico para reducir la desigualdad a mediano y largo plazo, ya que la dependencia en los programas sociales es vista como insuficiente.
* Derechos Humanos y Judicial: La reforma judicial, si bien busca combatir la corrupción, ha generado preocupación en torno a la independencia judicial y la capacidad de los ciudadanos para defenderse del abuso de poder mediante el amparo.
Como podemos apreciar, el primer año de Claudia Sheinbaum como presidenta de México se inscribe en la historia por su significado simbólico y por la consolidación de un proyecto político con amplio respaldo popular. Su liderazgo, que fusiona la herencia de la 4T con una gestión más técnica y una agenda de género visible, le ha permitido arrancar con un sólido capital político.
Sin embargo, el éxito a largo plazo dependerá de su capacidad para traducir su popularidad en resultados tangibles frente a desafíos persistentes como la seguridad, la salud pública y el impulso económico, demostrando que su “liderazgo sereno” es sinónimo de mando y mandato efectivo para asegurar un México más justo y sostenible.