
A un año de haber iniciado su sexenio, la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, conserva altos niveles de popularidad y aceptación. De acuerdo con la empresa encuestadora Enkoll, la mandataria registra un 78% de aprobación ciudadana.
El estudio se realizó mediante 1,019 entrevistas efectivas a hombres y mujeres mayores de 18 años con credencial de elector vigente. Las encuestas fueron aplicadas de manera presencial en viviendas, utilizando dispositivos electrónicos y un cuestionario diseñado para los fines del levantamiento.
En el mismo ejercicio se preguntó a la ciudadanía: “¿Cuál considera que es el principal problema del país?”. Los resultados fueron los siguientes:
Inseguridad / Narcotráfico: 52%
Problemas económicos: 20%
Corrupción / Mal gobierno: 14%
Calles en mal estado / Falta de pavimento: 4%
Programas sociales y educación
Entre los principales aciertos del primer año de gestión destaca la creación de la Beca Universal de Educación Básica “Rita Cetina”, dirigida a familias con hijas, hijos o menores a su cuidado inscritos en preescolar, primaria o secundaria.
Durante el ciclo escolar 2024-2025, los beneficiarios pudieron solicitar un apoyo de 1,900 pesos bimestrales por familia, más 700 pesos adicionales por cada estudiante de secundaria. Este programa representa un nuevo respaldo económico para los hogares con menores en escuelas y da continuidad a los esquemas sociales implementados en el sexenio anterior.
Seguridad y combate al crimen organizado
En materia de seguridad, el gobierno federal reporta un número récord de extradiciones a Estados Unidos de personas vinculadas al crimen organizado. Con la conducción de Omar García Harfuch, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, se ha planteado una estrategia más frontal contra la delincuencia, marcando un cambio respecto a administraciones pasadas.
Presencia en Durango
Un hecho destacado es la frecuencia con la que Sheinbaum ha visitado Durango, superando la presencia de mandatarios federales en los últimos dos sexenios. Esta cercanía responde, por un lado, a la relación política con el gobernador Esteban Villegas, y por otro, a la puesta en marcha del proyecto hídrico más importante del norte del país.
Como quiera interpretarse, la realidad es clara: a pesar de pronósticos adversos, la presidenta mantiene una sólida base de apoyo ciudadano y se proyecta como una mandataria popular, aceptada y con presencia territorial significativa.
Entre los dos no existen fricciones visibles, al contrario, parece que entre los dos realizan acciones coordinadas, por ejemplo, las últimas detenciones que se han llevado a cabo en la ciudad de Durango, en donde elementos de fuerzas federales han hecho capturas de lideres del crimen organizado, sobre todo los relacionados con el tráfico y trata de personas indocumentadas.
La relación que sostiene el Gobernador Villegas Villarreal, no ha sido obra de la casualidad, ni mucho menos se trata de una mera pantomima, es el resultado del esfuerzo y de la dedicación que ha tenido el titular del Ejecutivo para hacerle ver a la mandataria del país, que Durango es un punto estratégico del país en donde el desarrollo de vías terrestres, ferroviarias y aéreas, algo que el resto de sus antecesores no hizo. Hay un cambio radical en la relación entre el gobierno estatal y ejecutivo, ya que entre ellos no existe una competencia política, pero parecen más dos personas que concuerdan en ideas, pero que no concuerdan en ser parte del mismo partido político.
Ambos tienen algunas características políticas similares, ya que los dos tienen en sus respectivos ámbitos de influencia a las llamadas fuerzas de oposición perfectamente ubicadas, neutralizadas, y listas – incluso- para ser incorporadas en caso de ser necesarias; también tienen un esquema de comunicación social sólido en el que no rehúyen a la confrontación ni tampoco al abordaje de temas que pudieran ser conflictivos.