
La semana pasada, se desató en la carretera 45, distintos hechos de violencia en el estado de Zacatecas, al grado de que fue nota nacional, debido a los vehículos incendiados atravesados en esa rúa, los enfrentamientos a balazos que quedaron registrados vía redes sociales, de los que por cierto, se desconoce harta ahora el número de víctimas y, la enorme fila de vehículos desde transporte público, carga y particulares que tuvieron que esperar por horas hasta que pudo ser seguro el tránsito vehicular.
Aunque lo anterior no es nuevo en aquella entidad, cuyas autoridades siguen vendiendo como muy “segura”, definitivamente que esa situación puso en alerta a los municipios colindantes, tales como Vicente Guerrero, Súchil y desde luego El Mezquital, sin embargo, hasta este lunes, dichos hechos violentos no se habían extendido a tierras duranguenses, aunque el monitoreo es permanente y coordinado con las distintas instancias de seguridad.
El alcalde Cesar Salas de Vicente Guerrero, habría asegurado a quien esto escribe qué, la situación de seguridad en su municipio, era absolutamente contrastante con lo que se reportó la semana anterior en aquella vecina entidad zacatecana, pues las familias podían salir a la calle sin mayor problema y que el comercio no había sufrido ningún tipo de interrupciones, lo que deja constancia que al menos del lado de Durango, la situación es de calma.
Hasta donde ha trascendido y a pesar de la violencia que no ha cesado en Zacatecas, no se sabe que en Durango haya incursiones de grupos delincuenciales de aquella entidad, lo que habla de la buena coordinación que impera entre autoridades estatales y federales, manteniendo blindado al estado de lo que pasa en esas zonas limítrofes, cuyo conflicto de inseguridad, parece que no terminará de la noche a la mañana, tal es el caso de Sinaloa y Zacatecas, por dar algunos ejemplos.