
Desde el pasado 12 de septiembre, el periodista experto en ciberseguridad, Ignacio Gómez Villaseñor, alertó en sus redes sociales de un “hackeo” a la base de datos de pensionados de la dependencia (el IMSS) que dirige Zoé Robledo: Revista Proceso
Hace unos días se puso al descubierto del hackeo que sufrió el Instituto Mexicano del Seguro Social, IMSS, a través del cual se vulneró la privacidad de por lo menos 20 millones de derechohabientes y pensionados.
Lejos de aceptar esa realidad que le rebotó en la cara a Zoe Robledo, titular del IMSS, se minimizó el hecho diciendo que no se trataba de un hackeo sino de una “filtración” interna, lo cual es mucho peor que el hackeo.
Frente a estos hechos que son escandalosos se refleja la falta de seguridad en la protección de las bases de datos capturadas por las dependencias públicas, especialmente las federales y cuya responsabilidad sin duda es del gobierno de la Cuarta Transformación, que logró su propósito de desaparecer el organismo garante de los datos personales que era también el INAI.
La responsabilidad ahora recae en la secretaría Anticorrupción y Buen gobierno de donde depende la llamada Transparencia para el Pueblo, que no se pronunció al respecto como “autoridad responsable”.
A finales del mes pasado se conoció que nombres completos, direcciones particulares, CURP y números de seguridad social, fechas de nacimiento, padecimientos médicos y tipos de sangre son parte de la información de 20 millones de pensionados del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) que fue robada y que podría ser usada para fraudes financieros, estafas y extorsiones.
La gravedad es que toda esa información sensible porque pertenece a una de las principales dependencias del sector salud, presuntamente fue robada por el Grupo Scorpion” la cual fue puesta “en venta” en la deep web o internet profundo.
Se conoció que los “ladrones” de la información privada el grupo Scorpion, ya habría sido vendida, por lo que es bastante probable que haya una ola de fraudes y casos de extorsión dirigidos a pensionados del IMSS, ya se sabe que pensionados sobre todo han estado recibiendo llamadas de teléfonos de otros países.
A pesar de los señalamientos de la vulneración de la privacidad, el director del IMSS emitió una tarjeta informativa “aclarando” que no fue un “hackeo”, sino una “posible filtración” de los datos.
Lo lamentable es que la dependencia aseguró que según sus investigaciones preliminares se trataba de una posible filtración por el uso indebido de acceso a información institucional por parte del personal.
A partir de la desaparición del INAI que también era institución garante de la protección de los datos personales, el gran reto para las autoridades garantes que a nivel federal es la llamada “Transparencia para el Pueblo”, no estén actuando o por lo menos no lo han expresado abiertamente, en llevar a cabo la investigación respectiva.
Seguramente que el IMSS no será la primera ni la última oficina gubernamental a la que “hackeen”, el problema es que la garantía de la protección de datos personales se encuentra en el “limbo”, ya que ni se pronunció al respecto y tampoco ha fijado una postura para darle a la sociedad la seguridad de que se garantizará su privacidad. Así las cosas
Coordinadora de la Carrera de Ciencias Políticas y Administración Pública de la Facultad de Derecho y Ciencias Política de la UJED