
Este fin de semana el empresario Ricardo Salinas Pliego celebró su cumpleaños, teniendo como marco la Arena CDMX, ante alrededor de 22 mil asistentes, donde más allá del propio festejo de su natalicio, y la sátira que se hizo a personajes y a la propia ideología “cuatroteísta”, manda un mensaje en cuanto a su intención de realmente poder aspirar a la Presidencia de México en el año 2030; para muchos una postura que está muy alejada de la realidad, pero analizando a fondo me parece que comienza con una estrategia de victimización ante el Gobierno Federal, pues la disputa que el grupo empresarial que encabeza tiene con el Servicio de Administración Tributaria (SAT), le permite hoy sentirse con argumentos discursivos que busca tengan “eco” en los mexicanos, sobre todo cuando menciona que está dispuesto a pagar, en menos de 10 días, los cerca de 50 mil millones de pesos que la hacienda le reclama, dada la evasión fiscal que aplicado en los últimos años, escudándose en más de 30 amparos promovidos en su favor.
Diálogo.
Seguramente sus asesores le han pedido que esa sea la línea que maneje a partir de este fin de semana, pues incluso habló de dos documentos que le envió a la Presidenta, Claudia Sheinbaum, donde la pide se le informe el monto adeudado para proceder a liquidar, algo que quizá sería un primer paso para que exista este diálogo con la Federación, pero más allá de que se ponga “al corriente” con lo que debe, Salinas Pliego busca “montarse” a la agenda política y mediática a nivel nacional, pues la respuesta no se hizo esperar en la conferencia de prensa de la “inquilina” de Palacio Nacional de ayer, donde se aseguró que el empresario podría pagar en el momento que guste, sin necesidad de una mesa de diálogo, como él lo propone también, es decir, buscan “desarmar” de inmediato cualquier intento de que la disputa continúe.
Discurso.
Además del número de asistentes que tuvo en su “festejo”, el dueño del Grupo Salinas de manera indirecta hace referencia en cuanto a la posibilidad que tiene de llegar a millones de personas en el país, pues de los 20 millones de usuarios de Banco Azteca y los 10 millones de clientes de Elektra, piensa que representan un activo importante en materia electoral, vamos, que se podrían traducir en sufragios en determinado momento. Me parece que es una apuesta arriesgada pensar en que ya podría existir ese “voto duro” en caso de ser necesario, porque pretende, con sus palabras, que podría encausar lo que la oposición no ha podido, que es contrarrestar el avance que ha tenido Morena en los últimos años en México, de ahí que su “apuesta” sea primero victimizándose y con un número de seguidores que serían sus “cuentas alegres”.
Partidos.
El asunto es que no sabemos si algún partido podría promoverlo para que se habrá esa posibilidad de llegar a Palacio Nacional, porque en diversas actividades lo hemos visto acompañado de personajes como Manuel Clouthier, hijo del ícono del panismo “Maquío”, así como al aspirante presidencial del Revolucionario Institucional el año pasado, Enrique de la Madrid, hijo del expresidente Miguel de la Madrid Hurtado. Si bien ello no representa la garantía de que tendrá el “cobijo” de algún partido, sí demuestra que podría haber perfiles que le apuesten a un empresario, porque en honor a la verdad ni en el PAN ni en el PRI hay “gallo” que le pueda quitar la presidencia a Morena en el 2030, porque simplemente no han podido conectar con los ciudadanos, y me refiero a un Marko Cortés, un Ricardo Anaya o el propio Jorge Romero, y del tricolor tampoco veo un crecimiento de Alejandro Moreno.
Empresarios.
Si bien no me parece que sea una buena idea, la incorporación de Ricardo Salinas Pliego a una posible candidatura, y veo que es algo todavía muy lejano, tampoco podemos dejar de aprender de lo que sucede en otros países, como en el caso de Estados Unidos, cuando muchos nunca creímos ni pensamos que un empresario como Donald Trump podría llegar a la Casa Blanca, y ahí están los resultados, si no pregúntenle a Barack Obama.