
Mega bloqueos, marchas, tomas de carreteras y movilizaciones, estaban programadas a lo largo y ancho del país para los últimos días del mes de noviembre, incluso autoridades de los tres niveles de gobierno, aconsejaron a la población tomar sus precauciones para evitar en la medida de lo posible, el caos que se origina por este tipo de manifestaciones sociales. Si bien es cierto hubo algunas marchas y toma de carreteras, ya que agricultores y transportistas de distintos estados del país bloquearon carreteras, puentes y aduanas para exigir mejores condiciones para el campo y mayor seguridad en las vías federales, al final, la Secretaría de Gobernación una vez más hizo su trabajo, y con capacidad y particularmente con mucha sensibilidad, logró destrabar el conflicto. No fue nada fácil sentarse con lideres de todo el país, que parecía no iban a ceder en sus demandas, y más cuando atrás de las inconformidades se advertía un sesgo político orquestado por organizaciones contrarias o no afines al gobierno federal. Estos reclamos y la forma de manifestarse, obligan a preguntarse cómo se comporta un gobierno que ostenta un cambio democratizador cuando su actuación y proyecto son contestados por ciudadanos movilizados por causas que ellos consideran legítimas. La respuesta es muy sencilla, basta con ver cómo se han ido diluyendo las inconformidades para darse cuenta que la Licenciada Rosa Isela Rodríguez y el Licenciado César Yáñez Centeno han dejado en claro que un gobierno insensible a las demandas ciudadanas es aquel que ignora, no atiende o minimiza las peticiones, reclamos o problemas que la ciudadanía expresa. En cordiales negociaciones con los lideres de estas movilizaciones, la Secretaria y el subsecretario de Gobernación, se acordó que los manifestantes levantaran de inmediato sus bloqueos para restablecer el libre tránsito de ciudadanos y permitir el paso de servicios de emergencia. El gobierno reiteró su disposición permanente al diálogo y afirmó que el objetivo es evitar afectaciones a la población mientras se atienden las demandas sectoriales. La Secretaría de Gobernación explicó que se instalaron tres mesas de trabajo para atender las problemáticas relacionadas con seguridad en carreteras, el funcionamiento de los programas agrícolas y la discusión de la nueva Ley de Aguas en el Congreso. Muy poco podrá lograr un político y un gobernante si no camina de la mano de la sociedad. Durante casi dos décadas, y tras extenuantes jornadas de trabajo recorriendo el país, el Licenciado Cesar Yáñez Centeno escuchó a las amas de casa, adolescentes y jóvenes, a los adultos mayores, a los universitarios, a los obreros, a la gente del campo, a los intelectuales y académicos, a los empresarios y en general a todos los hombres y mujeres que se acercaban con Andrés Manuel López Obrador para exponerle un problema y en consecuencia su solución. En esas giras y aún después, Cesar Yáñez recogía y cuando se podía, canalizaba o resolvía las demandas de los que se acercaban, esto por la razón de que todas las voces eran importantes. Ahora como gobierno, Yáñez Centeno continua con esa misma mística de servicio que lo ha convertido en un interlocutor exitoso y confiable a la hora de resolver entre tuertos. No hay democracia que sobreviva al rechazo ciudadano, y quizá tampoco a su indiferencia. La Secretaría de Gobernación atiende el desarrollo político del país y coadyuva en la conducción de las relaciones del Poder Ejecutivo Federal con los otros poderes de la Unión y los demás niveles de gobierno para fomentar la convivencia armónica, la paz social, el desarrollo y el bienestar de las mexicanas y de los mexicanos en un Estado de Derecho. En las personas de Rosa Isela Rodríguez y Cesar Yáñez Centeno, el Gobierno de la República confirma de nueva cuenta, tener sensibilidad y decisión para resolver problemas.
Email: [email protected]