
El cuestionado presidente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, generó revuelo con su última declaración relacionada con una de las dos entidades, aún gobernadas por el PRI, pues aseguró que en el 2028, sería el Revolucionario Institucional, el que siglaría al candidato a la gubernatura en Durango, es decir, si el tricolor va en alianza con el PAN, lo que todo indica terminará sucediendo por más que Jorge Romero (líder nacional del PAN) diga otra cosa, ese aspirante será registrado ante el IEPC por el PRI.
Al respecto “Alito” no dijo ninguna mentira, pues se sabe que el Revolucionario Institucional, es el Partido hegemónico en esta entidad, desde las elecciones del 2022 (comicios a gobernador en la que fue el más votado), lo que se ha mantenido en los últimos comicios, de ahí que no sea descabellado que el abanderado a la gubernatura vaya siglado por ese instituto político, aunque no precisamente será un priista el que vaya en las boletas.
Se debe recordar que en el 2022, fue la primera vez que fueron – abiertamente – en las boletas el PRI y Acción Nacional, en esa ocasión, quizá pocos lo recuerdan, pero al partido que le tocó siglar al candidato (Esteban Villegas Villarreal), fue justamente al PAN y aún así iba abanderando la causa de ambos partidos políticos, el resultado de aquella apuesta, una diferencia de más de 100 mil sufragios en las urnas.
Por lo anterior, no es ningún disparate que quien sigle al candidato en el 2028, sea el PRI, pero que el abanderado salga del partido aliado y que en esta ocasión, todo apunta a que será Toño Ochoa, el cual esta misma semana, recibió un espaldarazo del jefe político estatal, el cual públicamente reconoció su respaldo hacia el edil capitalino, por lo que está claro quien sigue siendo el plan “A” de cara a la sucesión.
Por lo anterior, se deben tomar con todas las reservas las declaraciones de Alejandro Moreno Cárdenas, el cual no es ningún secreto que tiene un pleito casado con Jorge Romero y que ambos, cada vez que pueden, hacen público su desagrado el uno por el otro, incluso el líder de Acción Nacional ha gritado a los cuatro vientos que esa alianza no irá más, aunque claro, una cosa es el discurso y otra la realidad de ambas fuerzas políticas.
Se debe recordar que Durango se cuece aparte y eso lo saben ambos líderes nacionales, por lo que no será extraño que tratando de ganar protagonismo, lancen declaraciones rimbombantes tratando de marcar la agenda, sin embargo, al final, será el jefe político estatal, el que ponga al candidato más competitivo, conocido y con el menor número de negativos, pues al final será el quien responda por esa elección, lo que le da derecho de decir quien sí y quien no.