
Hace unos días se cumplió un año de la extinción del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales, INAI, órgano garante de la transparencia en México, para darle paso al “modelo” impulsado desde el gobierno de la 4ª Transformación que creó una “autoridad garante”, incrustada en la estructura del mismo gobierno.
La llamada “Transparencia para el Pueblo” luego de un año de funcionamiento el resultado no solo confirma lo que se señaló en su momento sobre la regresión de la garantía del derecho a la información y la protección de datos personales, sino que se ha venido agudizando la simulación y la opacidad.
Frente a esta realidad advertida hace un año, es necesario revisar la numerología, ya que los números son fríos y no mienten.
De acuerdo con la información proporcionada por la ex comisionada del INAI, la Dra. Norma Julieta del Río Venegas, el INAI en el año 2024, resolvió 53 mil 233 recursos de revisión, mientras que tan sólo de enero a marzo del 2025, fueron más de 8 mil recursos de revisión, más de lo que ha resuelto “Transparencia para el Pueblo” de junio del 2025 a la fecha.
Sin embargo, lo más grave del “funcionamiento” de Transparencia para el Pueblo” es la falta de apertura y rendición de cuentas de su funcionamiento, ya que aún con las críticas del expresidente Andrés Manuel López Obrador, en contra de los organismos autónomos con el INAI y por ende los órganos locales, las sesiones de análisis de los recursos de revisión era públicas.
Actualmente, quien encabeza “Transparencia para el Pueblo”, por cierto, una ex comisionada del órgano garante local de Oaxaca, María Tanivet Ramos Reyes, no transparenta las resoluciones, ya que hasta el momento se desconocen los mecanismos o criterios bajo los cuales se toman las decisiones sobre los recursos de revisión que analizan cuando un ciudadano no está conforme con las respuestas.
Lo anterior significa que las decisiones de “Transparencia para el Pueblo” se llevan a cabo en la absoluta opacidad, característica contraria de una instancia que debería ser totalmente transparente y abierta.
Sobre esta mala práctica, ya hay señalamientos de personas preocupadas por lo que está sucediendo y quienes le han venido dando seguimiento a lo que pasa en México y por ende en los estados que ya homologaron sus leyes, como son los casos de las ex comisionadas del INFOCDMX María del Carmen Nava y del propio INAI, Julieta del Río Venegas.
La alerta de la opacidad y la simulación es fácil de detectar cuando a la luz de la sociedad quienes detentan el poder, de manera sistemática han “decidido” reservar información sin que se aplique lo que señala la ley General para hacerlo, es decir que se funde, motive y se compruebe que dar a conocer la información se causa un daño.
Y así es como desde el gobierno de la República se reserva información relevante y de interés público como el descarrilamiento del Tren interoceánico, solamente bajo el argumento de la seguridad nacional.
La regresión en el respeto de los derechos fundamentales como lo son el acceso a la información y la protección de datos personales se hace cada vez mas evidente en el país, por ello la sociedad debería estar mas interesada en que esto no se agudice aún más.
*Coordinadora de la Carrera de Ciencias Políticas y Administración Pública de la Facultad de Derecho y Ciencias Política de la UJED
Twitter @lululopezsalas. Instagram @LourdesLópezSalas.