
El 23 de julio de 1914 en la parroquia del Sagrario en la ciudad de Chihuahua, el presbítero Vicente Granados bautizó solemnemente a José Octavio, hijo del General Francisco Villa y de la señora Guadalupe Coss. Fungieron como padrinos la señora Antonia Dominguez y el General Felipe Ángeles, lo que revela que Villa y Ángeles eran compadres, dato que por cierto pocos conocen, para eso se requiere ser investigador y partidario villista. Hace unos días la historiadora, novelista y maestra universitaria Rosa Helia Villa de Mebius falleció, dejando un importante legado en el ámbito académico y cultural, así como en la difusión de la historia de México. Reconocida por su labor como investigadora y escritora, Rosa Helia fue autora de diversas obras, entre ellas el libro “Itinerario de una Pasión”, una profunda reconstrucción histórica sobre la vida del Francisco Villa, cuya relevancia ha trascendido al punto de ser llevada a la pantalla grande. Rosa Helia Villa de Mebius fue descendiente directa del llamado “Centauro del Norte”. Nieta de Guadalupe Coss, originaria de Ciudad Guerrero, Chihuahua, quien contrajo matrimonio religioso con el general Villa, razón por la cual su vínculo con este personaje histórico marcó buena parte de su trabajo intelectual. Hija de Octavio Villa Coss, ahijado de Felipe Ángeles y nacido el 20 de febrero de 1914, Rosa Helia dedicó parte de su vida a preservar y difundir el legado histórico de su familia, así como a profundizar en el contexto social y político de la Revolución Mexicana. Además de su obra sobre Pancho Villa, también destacó por publicaciones como “San Luis Potosí: Una historia compartida”, en la que abordó el desarrollo histórico de la entidad. Gracias a ella y a su hermana Guadalupe, el museo Francisco Villa de Durango exhibe objetos interesantes que fueron donados por estas dos hermanas. De todos los descendientes de Francisco Villa, lo cual incluye hijos, nietos y bisnietos, sin duda las hermanas Guadalupe y Rosa Helia Villa Guerrero han sido quienes, por mucho, han contribuido a mantener de manera seria y profesional la imagen del bandolero divino, como el llamara el poeta peruano Santos Chocano al nacido en un caserío del municipio de San Juan del Rio, Durango. Mujer muy amable, culta, de plática amena, acompañado de mi amigo José de la O Holgin, tuvimos el enorme privilegio de ser recibidos en su casa, donde esta bella y fina dama no solo nos invitó a comer, sino que además nos mostró documentos, objetos e imágenes relacionadas con su ilustre abuelo que no se van a encontrar en ningún museo. Fue en el santuario de su hogar donde nos organizamos para presentar mi libro ANECDOTARIO VILLISTA, en el cual Rosa Helia fue comentarista, además gestionó que el investigador e historiador de la O Holguin y el que esto escribe, pudiéramos visitar la celda donde Francisco I. Madero escribiera el Plan de San Luis. Otro gran honor que recibí de esta increíble mujer, fue el epígrafe que escribió exclusivamente para mi trabajo relacionado con Octaviano Meraz, el famoso León de la Sierra que le perdonó la vida a Doroteo Arango. De Rosa Helia se pueden platicar muchas cosas, entre otras cosas fungía como cónsul honoraria de Francia en San Luis Potosí, pues se le consideraba con las virtudes necesarias para representar a Francia en San Luis Potosí y así fue reconocida. La intelectual desarrolló trabajo operativo y de defensa de la cultura en la Casa de la Cultura potosina, ahora conocida como Museo Francisco Cossío, también fue colaboradora de Relaciones Públicas de Gobierno del Estado y desempeñó diversos cargos administrativos en el área de la cultura y las artes. Pancho Villa, retrato autobiográfico, Villa de mi Corazón, e Itinerario de una Pasión, los amores de mi general, fueron las obras con las que Rosa Helia honró a su ilustre abuelo, por cierto, puedo presumir que tengo todas sus obras autografiadas de su puño y letra. Para cuando empezó en Durango el rodaje de la película Itinerario de un Pasión en la ciudad de Durango, Rosa Helia me habló por teléfono para pedirme que, a recomendación de ella, me acercara con los productores y me incorporara como extra, por supuesto que le hice caso y aparecí en dos escenas de dicha película. Rosa Helia, su hijo el talentoso abogado Francisco Mebius Villa y su hermana la investigadora profesional Guadalupe Villa Guerrero me regalaron su amistad, lo cual en todo momento agradeceré, pues siempre es será muy grato tener amigos cultos y decentes. El pasado 10 de marzo recibí el último mensaje de Whap sap de mi amiga Rosa Helia, una dama villista de sangre, convicción y corazón. Te vamos a echar de menos Rosa Helia.
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