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La Pax Narca: El silencio que precede a la tormenta

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Felipe Correa
400 palabras
07/04/2026

La caída de los imperios criminales nunca es silenciosa. Tras el abatimiento de Nemesio Oceguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), México experimentó una coreografía de caos ya conocida: vías terrestres bloqueadas, fuego y una violenta demostración de músculo. Sin embargo, tras el estruendo, ha sobrevenido un fenómeno más inquietante: la Pax Narca.

Para entender este concepto, debemos alejarnos de la idea romántica de la paz y verla como una dimensión técnica de control. Como bien señala la académica Angélica Durán, la visibilidad de la sangre depende directamente de la cohesión de las instituciones y del control —muchas veces invisible— que el Estado ejerce sobre los mercados ilegales. En México, la paz no es la ausencia de delito, sino la gestión estratégica de la violencia.

Esta “paz negociada” o Criminal Peace, como se le conoce en la literatura anglosajona, no es la novedad del siglo XXI. Es una moneda de cambio que ha prevalecido desde tiempos antiguos. Benjamin Lessing, de la Universidad de Chicago, sugiere que los gobiernos a menudo prefieren este flujo de mercado “sin sangre” antes que una guerra abierta que desestabilice al sistema político y social. Bajo esta lógica, la Pax Narca no es un triunfo del Estado, sino una tregua pragmática.

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Sin embargo, esta estabilidad es una ilusión frágil. Autores como Oswaldo Zavala sostienen que los conceptos de “paz” o “guerra” son narrativas utilizadas por el poder político para legitimar sus agendas. Si aceptamos esta premisa, la calma actual tras la muerte del líder del CJNG no es más que un compás de espera. Estamos en el ojo del huracán, donde no existe certeza plena sobre las negociaciones que ocurren en las entrañas de la organización.

La historia nos advierte sobre la fragilidad de estos pactos. Raúl Benítez Manaut ha documentado cómo las fracturas internas suelen despedazar la Pax Narca que caracterizó al siglo XX mexicano. Hoy, el silencio no es sinónimo de seguridad, un concepto más complejo de entender sin tener todos los elementos de una región o ciudad.

Lo que suceda con el CJNG se definirá con el tiempo y con la aparición —o la disputa— de un nuevo liderazgo. Mientras tanto, lo que vivimos es una tranquilidad temporal; una Pax Narca que, lejos de ser un alivio, es el recordatorio de que la paz en México sigue siendo una moneda de cambio en manos de quienes operan fuera de la ley.

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Felipe Correa Politólogo de carrera, cuenta con experiencia en comunicación de crisis y aborda temas sociales. Participa en medios como Municipios Durango, Grupo Garza Limón y Lobos Cadena 7.
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