
A pesar de que faltan algunos meses para el arranque formal del proceso electoral 2027, tanto en lo federal como en lo local, creo que uno de los partidos que mejor deberá analizar los perfiles que “lanzará” a una elección que no será nada sencilla, es el Partido Acción Nacional (PAN). Y es que basados en varios aspectos, como la caída que junto al Revolucionario Institucional han sufrido a nivel nacional, la pérdida del registro que sufrieron a nivel estatal en Coahuila, y lo cerrado al diálogo que ha mostrado su dirigente nacional, Jorge Romero, todo hace pensar que el blanquiazul tendrá que poner sobre la “mesa” sus mejores “cartas”. Se trata de fortalecer a la oposición como un todo, no de forma aislada, para que los resultados tengan el efecto que los adversarios a Morena buscan. Los intentos en lo individual quedarán solo para el anecdotario político en México. El caso de Durango sigue siendo ese ejemplo, pues trabajando con una misma visión, desde luego que los resultados podrán verse en las urnas.
San Lázaro.
Lo de Coahuila quizá pudo haber generado un cambio en la percepción de cómo enfrentar los procesos, para el líder Jorge Romero, así como a un grupo de panistas que se aferran a que es mejor ir sin el PRI. Desde luego que toda opinión es válida; el asunto es que en este momento la narrativa de quitarle poder al morenismo está muy lejos de lo que en realidad sucede, pues no hay nada que genere la certeza de que toda la oposición irán como alianza. La renovación de San Lázaro tiene el principal “foco” de atención de los partidos, porque de cómo quede integrada la siguiente legislatura se podrá definir parte del rumbo que tomará nuestro país. Es, en los hechos, el primer “examen” del gobierno de Claudia Sheinbaum. Si logra mantener la mayoría absoluta con su partido y aliados, entonces todo ese desgaste mediático por el que ha atravesado en las últimas semanas, no la habrán ni siquiera despeinado, pero si pierden curules, ahí es donde se conocerá la verdadera encuesta de su administración.
Romero.
Sigo pensando que Jorge Romero tiene actitudes de esta nueva generación de políticos, combinado con un pensamiento del panismo de hace décadas. Simplemente porque los tiempos en el ejercicio de la política también ya han cambiado, como todo, y el partido que no esté dispuesto a ganarse la confianza de la gente, como hoy tiene que ser, entonces no veo la razón para seguir en el cargo. Aunado a que el dirigente nacional, hasta por dignidad, tendría que replantearse si debe continuar en el cargo luego de lo que le ocurrió en Coahuila, porque es de los responsables de esos resultados. Desde luego se entiende que “lidiar” con alguien como Alejandro Moreno del PRI, también resulta complejo, creo que el presidente panista debe anteponer el interés general por encima de lo que quiera de manera personal, escudándose en que “representa” lo que los militantes y simpatizantes de ese partido quieren, cuando todo indica que no es así.
Alianzas.
La experiencia reciente ha dejado claro que, por sí solos, los partidos de oposición tienen muy poco margen de maniobra frente a una estructura política que mantiene presencia en la mayoría de los estados y en el Congreso de la Unión. Por ello, más allá de las diferencias ideológicas o de las disputas entre dirigencias, el PAN tendrá que valorar si realmente le conviene privilegiar los intereses de grupo o apostar por la construcción de acuerdos más amplios. La elección de 2027 no será una contienda cualquiera, porque estará en juego no solo la conformación de la Cámara de Diputados, sino también una serie de gubernaturas y congresos locales que pueden modificar los equilibrios políticos del país.
Durango.
En el caso específico de Durango, Acción Nacional tiene la ventaja de contar con un antecedente que demuestra que las alianzas sí pueden dar resultados cuando existe una visión compartida, máxime cin los gobiernos de coalición; sin embargo, también deberá ser cuidadoso al momento de seleccionar a quienes buscarán representar al partido, porque la ciudadanía cada vez es más demandante en cuanto a las respuestas que buscan de sus representantes.