
Se cumple en estos días el plazo del Segundo Año Legislativo del Congreso del Estado de Durango, donde se discutió, se analizó, se legisló, se reformó, se adicionó y se fiscalizó todo lo que se tenía que lograr, donde, si bien contamos con una representación plural, al tener dos alianzas parlamentarias igualadas en votos y un diputado que podría ser el fiel de la balanza en muchos temas, eso no fue excusa para que hicieran su chamba bien.
Hoy, los habitantes de todo el estado de Durango pueden decir que sus intereses sí han tenido eco en la actual Legislatura, aunque nunca falta quien haga “copiar” y “pegar” de iniciativas nacidas desde el nivel federal para presentarlas a nivel local, peor aún cuando se trata de propuestas que sirven a su agenda personal, pero han sido las menos.
Ante el cierre de este año en el Congreso, podemos decir que Ernesto Alanís, presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), hizo lo que tenía que hacer, convencer a los diputados de todos los partidos de trabajar y votar en un solo sentido, el interés superior de las mayorías, por aquello que le hace falta a la gente, por todo lo que se tiene que corregir o mejorar, lo que derivó en 412 iniciativas, 253 decretos, 99 sesiones del Pleno y reformas relevantes en materias constitucional, civil, fiscal y penal.
Parece fácil, pero en un momento político tenso a nivel nacional, sobretodo con la presión de cierta exdirigente nacional de partido que ahora es Consejera Jurídica y anda haciendo listas de reporteros, medios y ciudadanos, que ordenó votar en contra de todo en Durango, amenazando a los diputados de su partido con “no volver a tomarlos en cuenta para una candidatura si no lo hacían”, fue un verdadero logro llegar a los consensos que se llegó.
Ernesto Alanís supo tender los puentes del diálogo y la razón para que el trabajo legislativo avanzara y no se quedara estancado en la negativa a todo porque sí, porque no y por lo que sea, lo que también fue posible gracias a la voluntad política de Sandra Amaya, coordinadora de los diputados de la 4T, y Alejandro Mojica, coordinador de los diputados del PAN, quienes reconocieron en el legislador priista a un servidor público que sabe lo que falta hacer y cómo hacerlo.
Los diputados de Durango, con Alanís al frente, no hicieron a un lado sus diferencias políticas, pero sí las dejaron para el momento y la cancha adecuada y se enfocaron a trabajar para los ciudadanos, e insisto, parece fácil, pero conlleva mucho trabajo político y lo supieron hacer, Enhorabuena.
En cuanto al Municipio de Durango, Toño Ochoa, al ser el primer alcalde reelecto de manera, dio el primer informe de su segunda administración, o en números más claros, su cuarto informe, donde los números de calles pavimentadas, obras concluidas y en proceso, equipamiento policiaco, y hasta clínicas de salud, destacaron como estandartes de un gobierno cumplido, pero el mensaje político fue más allá.
Ciertamente, Toño puede presumir de obras que muchos no hicieron, que otros dejaron en primeras piedras, o que ni siquiera tuvieron la visión o intención de proyectar, como las de agua y drenaje, el parque lineal, el parque donde antes era basurero, campos deportivos y paseos, alumbrado que sí funciona y otras cosas, en mucho de lo cual, tuvo el acierto de involucrarnos a los ciudadanos con el Presupuesto Participativo.
Con esto, el presidente municipal mantiene en buenas cifras su aceptación, con trabajo visible y de impacto, pero también se pudo ver el respaldo político que mantiene, ya que acudió al informe el propio Jorge Romero, líder nacional del Partido Acción Nacional (PAN), poniéndo a Toño en un escalón muy alto dentro de la estructura partidista para futuras decisiones, además de que el mensaje de unidad y apoyo que lanzó el propio gobernador Estaban Villegas de que seguirán trabajando en equipo, dará margen para que ambos sigan logrando cosas para Durango capital.
En conclusión, Toño y Esteban concretarán, en los próximos dos años, grandes obras y acciones que podrán hacerlos decir que le cumplieron a las familias de Durango.
Fb: Una Segunda Opinión de Todo