
Con la asunción de Alejandro Mojica Narváez al frente de la Presidencia de la Junta de Gobierno y Coordinación Política (JUGOCOPO) del Congreso del Estado de Durango, el Poder Legislativo inicia una etapa donde el oficio político será puesto a prueba. Mojica llega al máximo órgano de gobierno con un activo innegable y una responsabilidad mayor: conoce la técnica legislativa, domina la dinámica del Pleno y cuenta con el antecedente inmediato de haber coordinado al Grupo Parlamentario del PAN.
No se trata únicamente de coordinar una bancada ni de impulsar la agenda de una coalición. Conforme a la Ley Orgánica del Congreso del Estado de Durango, la JUGOCOPO es el máximo órgano de gobierno político y administrativo de la Cámara. Su función esencial no es imponer mayorías, sino construir gobernabilidad a través de la negociación, el consenso y la articulación técnica del trabajo parlamentario.
Ahí radica el verdadero desafío procesal y político de Mojica.
Primer reto: La articulación de la agenda legislativa y la construcción de consensos
El primer examen técnico será la conformación del Programa de Trabajo Legislativo. La JUGOCOPO tiene la facultad de concertar la agenda prioritaria del Congreso. Evitar que la tribuna se paralice requerirá sustituir la confrontación ideológica por la técnica de la negociación. En un Congreso plural, el éxito formal no es aprobar dictámenes por mayoría simple, sino lograr reformas sólidas con el mayor respaldo calificado posible.
Segundo reto: Blindar el proceso parlamentario frente al escenario 2027
Con el avance del calendario político y la proximidad de la sucesión gubernamental, la tentación de utilizar el proceso legislativo como plataforma electoral o de desgaste institucional será alta. La JUGOCOPO debe actuar como un filtro de contención. Corresponderá a su Presidente mantener la disciplina parlamentaria y priorizar la agenda sustantiva —presupuesto, fiscalización, seguridad, desarrollo económico y derechos sociales— por encima de la coyuntura electoral.
Tercer reto: Eficiencia de la técnica legislativa y desahogo del rezago
El desempeño del Congreso no debe medirse por el volumen de iniciativas presentadas en la Mesa Directiva, sino por la calidad del producto legislativo. Legislar exige dictaminación rigurosa en comisiones, análisis de impacto presupuestal y viabilidad jurídica. Bajo la conducción de la JUGOCOPO, la prioridad deberá ser la consolidación de leyes aplicables y la disminución sustancial del rezago legislativo mediante acuerdos previos en Junta.
Cuarto reto: Transparencia institucional y técnica de comunicación parlamentaria
El Poder Legislativo enfrenta un reto histórico de legitimidad. La ciudadanía suele percibir al Congreso como un espacio distante. La JUGOCOPO, como administradora de la política institucional, debe modernizar los canales de parlamento abierto, transparencia y rendición de cuentas, explicando no solo el sentido de los votos, sino el impacto real de los decretos en la vida cotidiana de las y los duranguenses.
Quinto reto: Autonomía constitucional y relación con el Poder Ejecutivo
La división de poderes exige contrapesos institucionales, no parálisis presupuestal ni subordinación. La relación con el Gobierno del Estado que encabeza Esteban Villegas requerirá una diplomacia parlamentaria madura: colaboración institucional en los proyectos estratégicos para Durango y rigor fiscalizador en el ejercicio del gasto público, salvaguardando en todo momento la autonomía que la Constitución local otorga al Congreso.
Sexto reto: La gobernabilidad administrativa y política de la Cámara
Presidir la JUGOCOPO implica también ejercer la administración del Congreso: la conducción de los servicios parlamentarios, el manejo transparente del presupuesto interno y la administración de los tiempos en la Conferencia para la Dirección y Programación de los Trabajos Legislativos. Asumir el mando exige capacidad de conciliación, pero también firmeza procesal para aplicar la Ley Orgánica cuando la falta de acuerdos amenace la operatividad del Pleno.
El verdadero examen institucional
Con Alejandro Mojica Narváez al frente de la JUGOCOPO, el margen de error será mínimo. La verdadera eficacia de su gestión no se medirá por las declaraciones en rueda de prensa ni por el número de sesiones convocadas, sino por su capacidad para garantizar la gobernabilidad de la Asamblea, velar por la legalidad del procedimiento legislativo y lograr que las distintas fuerzas políticas construyan acuerdos duraderos por el bien de Durangoasegurando que ellos resuelvan los problemas cotidianos de una sociedad Duranguense cada vez mas exigente y critica.