Por fin reapareció el delegado de Bienestar en Durango, Jhonatan Jardines, luego de varios meses donde fue señalado por su intervención en el proceso electoral pasado del 1 de junio, donde mediante algunos audios filtrados a medios de comunicación, se pudo conocer la forma de operar de este funcionario en favor de los candidatos de Morena, mediante amenazas y despidos de personal quienes no quisieron ser “operadores” del movimiento que hoy gobierna esta nación. El asunto es que de una manera poco creíble y hasta cínica, dicho personaje asegura que no es su voz la de estos audios en mención, y refiere que hoy con la inteligencia artificial se pueden hacer estas cosas, máxime en tiempos electorales, es decir, él es libre de toda culpa, cuando sus acciones demuestran lo contrario.
Audios.
Dichas grabaciones son de reuniones que sostuvo con coordinadores de esta dependencia federal, los “chalecos guindas” que son conocidos como los “servidores de la nación”, y donde pide que se opere en favor de los aspirantes morenistas, pues la petición principal era la de querer “operadores” y no simplemente trabajadores. Este material dejó en evidencia varias cosas, entre ellas, que no le importa lo que se tenga que hacer para conseguir el objetivo de ganar en las urnas, mediante los programas sociales, así como el hecho de que al no ser de esta tierra, pues deja entrever que no le importa las consecuencias, pues su destino político es en la capital del país. Claro que en estos audios la voz es de Jhonatan Jardines, y todo lo que ahí se conoció quedó de manifiesto, posteriormente, con el despido de empleados de Bienestar en Durango, quienes incluso cerraron la dependencia en demanda por esta situación; vaya, cumplió lo que dijo.
Voces.
Además de la crítica social que recibió este funcionario, están también las voces al interior de Morena que han pedido su destitución, como el caso de la diputada Martha Olivia García Vidaña, o del también legislador federal, Manuel Espino, quienes han señalado que estas prácticas son reprobables a todas luces, ya que desde Palacio Nacional se ha instruido que no se condicionen los programas sociales para condicionar el voto de los mexicanos, y el delegado federal en mención hizo todo lo contrario. Ahora tocará a dichos diputados seguir “tocando la puerta” de la Secretaría del Bienestar a nivel nacional para que se concrete el cambio de titular en la entidad, pues este es uno de los negativos que Jardines ha ido acumulando en su corta estancia al frente del área más sensible y social que tiene el Gobierno Federal.
Argumentos.
Será interesante conocer cuáles son los argumentos principales para que Ariadna Montiel siga manteniendo en esta posición a su representante en Durango. O de plano no hay un perfil idóneo para esa responsabilidad o simpe y sencillamente todas esas prácticas para ganar elecciones están “palomeadas” desde la Federación, a pesar de que ello contradiga los principios rectores del movimiento cuatroteísta, implementados por la Presidenta, Claudia Sheinbaum; porque tampoco será creíble que se argumente que no conocían del caso cuando incluso se conoció a nivel nacional. Claro que para muchos mexicanos lacera esta opacidad en cuanto a la falta de decisión para destituir a quienes cometan estas irregularidades, porque deja de manifiesto que no son iguales a los “prianistas”, como se le ha denominado a la oposición, sino que en algunas ocasiones resultan ser peores.
Elecciones.
Será interesante saber cuál será el destino de Jhonatan Jardines en los próximos meses, sobre todo porque no tendremos elecciones en Durango en el 2026, por lo que representa una oportunidad para que el Gobierno Federal lleve a cabo una reingeniería de sus colaboradores en las entidades, para que se dediquen, de lleno, es generar las condiciones para el registro y entrega de los apoyos, y se dejen de “grillerías” como ocurre con su representante en nuestra entidad.
