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Guerra de facciones posible efecto colateral de las desapariciones.

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Felipe Correa
400 palabras
18/10/2025

Recientemente se ha mencionado un supuesto conflicto entre Sinaloa y Durango, por declaraciones de autoridades, medios de comunicación, personas de influencia en las redes sociales, en donde el punto central esta fija en supuestamente hacer ver que hay problemas entre las dos entidades, lo que esta totalmente alejado de la verdad.
Para poner la problemática en un contexto alejado de las partes oficiales, los datos indican que durante lo que va del año, en Sinaloa se han registrado 350 personas desaparecidas menores de 18 años, de las cuales el 67.71% son niños o infantes, según datos del Instituto Mexicano de Derechos Humanos y Democracia (IMDHD) A.C.
Pero el panorama general de Sinaloa es aún más preocupante. De acuerdo con la misma fuente, en 2022 desaparecieron 5,473 personas; en 2023, 5,671; en 2024, 5,584, y en lo que va de 2025, ya suman 6,305 personas sin localizar. El incremento es evidente, pero, sobre todo, alarmante por la incapacidad de sus autoridades, por el temor de la sociedad y por supuesto por no tener las herramientas necesarias para responder a las familias dolientes que buscan a uno de sus seres queridos.
Otro de los datos que se tienen que destacar, es que el municipio de Culiacán concentra la mayor cantidad de casos. Para mayo de 2025, pasó de 1,755 a 2,037 personas desaparecidas, consolidándose como la zona más afectada del estado.
Los registros muestran que las desapariciones comenzaron a incrementarse desde 2010, alcanzando su punto más crítico en 2024, con 747 personas aún sin ser encontradas. Desde ese año, no se ha registrado una disminución significativa, pues las cifras se mantienen por encima de 250 desapariciones anuales.
El 45.8% de las mujeres desaparecidas y no localizadas en el estado se encuentra en el rango de edad de 15 a 29 años, lo que evidencia una vulnerabilidad particular en mujeres jóvenes.
Este fenómeno – el de las desapariciones- no únicamente ha impactado a los habitantes de Sinaloa. También ha afectado a personas originarias de otros estados, como Durango, cuyos ciudadanos han desaparecido en territorio sinaloense. Tal es el caso de Carlos Emilio Galván, un joven de 21 años del que no se tiene ningún tipo de información desde su desaparición.
Aunque el tema ha sido abordado por distintos sectores políticos de las dos entidades federativas, los pronunciamientos se han quedado sin ningún eco, las palabras no se traducen en resultados ni en justicia.
Sinaloa y Durango, su gente y sus tradiciones están en medio de una guerra silenciosa pero que deja rastros evidentes, como el de la desaparición de personas. La posibilidad de que los efectos colaterales de esta guerra son las desapariciones y aunque no tengo elementos para sustentar estas palabras, tampoco tengo dudas de que existen matices e indicios que parecen conducir a pesar en la guerra intestina entre las facciones del Cártel de Sinaloa.
Al día de hoy, si hay certeza de un solo hecho, y es el fracaso en materia de seguridad pública por parte de Sinaloa, al día de hoy es una entidad con autoridades rebasadas, criminalidad sin límites y una sociedad que no alcanza a comprender tanto dolor.
📎 Fuente: IMDHD – Personas Desaparecidas en Sinaloa

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Felipe Correa Politólogo de carrera, cuenta con experiencia en comunicación de crisis y aborda temas sociales. Participa en medios como Municipios Durango, Grupo Garza Limón y Lobos Cadena 7.
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