
Con un político avezado se pueden tener diferencias, pero de lo que no se puede dudar es de su historial político, porque lo que hace lo hace con un sentido político. Para que un sujeto sea avezado en una determinada materia, necesita estar acostumbrado a ella o tener práctica. Supongamos que un joven obtiene su licencia de conducir y, al día siguiente, su padre le obsequia un automóvil. Durante muchos meses, el muchacho será un conductor inexperto, cometerá errores involuntarios y deberá prestar mucha atención a todas las situaciones del tráfico y a su propio vehículo. Diez años después, sin embargo, este individuo ya será un conductor avezado. El tiempo transcurrido en el automóvil y los diferentes acontecimientos que haya vivido como conductor, le habrán dado la experiencia suficiente para que pueda ser calificado como un automovilista avezado. Ducho, experimentado, diestro, curtido, experto, son algunos sinónimos de avezado. Desde muy joven, el Ingeniero Héctor Vela descubrió que una de sus vocaciones seria consagrarse al servicio público. En el seno de una familia de emprendedores y visionarios que dejaron huella en la ciudad de Durango encabezados por Don Héctor Vela Mainfeld, el Ingeniero aprendió las cualidades necesarias para tener firmeza de carácter y profundas convicciones solidarias. Dotado de conformada inteligencia, en el ejercicio de su labor pública, es reconocido como “un político avezado, experimentado y audaz”, que actúa con independencia creativa, recio carácter y eticidad. Desde temprana edad, en su etapa de dirigente estudiantil del Tecnológico de Durango, comenzó a ejercer su vocación política y a prepararse responsablemente para el ejercicio del poder. Quien analice incisivamente la historia reciente de Durango, encontrará que la riqueza de su personalidad y su consagración al trabajo, le ha permitido a Héctor Vela acceder a la cúpula del poder y realizar labores exitosas. Quienes lo hemos tratado en privado, conocemos su espléndida agudeza, capacidad de comprensión del interlocutor, magnífico sentido de la ironía y del fino humor, y profunda vocación de servicio público. Fungió como Coordinador Estatal de Educación Tecnológica por más de 7 años. Fue secretario de Obras Públicas, posteriormente regresó al área de educación. En 2004 fue elegido diputado local en el Congreso del Estado de Durango. Durante su gestión fue presidente de la Comisión de Ecología, donde elaboró tres leyes: la Ley de Residuos Sólidos, la Ley de Aguas del Estado y la Ley de Protección de los no Fumadores. Ha participado en cargos como secretario técnico del Consejo Político, presidente de la Fundación Colosio, dirigió el foro de profesionales y técnicos durante varios años. Ha sido dos veces secretario de Educación, dos veces secretario general de Gobierno y más de una ocasión diputado. Por lo general, ser avezado se considera como un valor o una ventaja. Se supone que un trabajador avezado contará con más recursos para resolver problemas y conseguir logros que un trabajador carente de experiencia. De todos modos, para que alguien se pueda volver avezado, necesita tener la posibilidad de realizar las tareas en cuestión. Teniendo en cuenta todo esto, podemos concluir que una persona avezada tiene mucha experiencia en un determinado campo y que -probablemente se desempeña con gran habilidad en él. Los duranguenses confiamos en un político como el Ingeniero Héctor Vela Valenzuela porque es un buen político, avezado, serio y con resultados que, agregado a ello, puede presumir que no tiene problemas con nadie ¿Qué motiva a un ciudadano digamos normal a convertirse en un político avezado, dispuesto a resolver todos los problemas –existentes e inexistentes- de su comunidad? Si tomamos como punto de referencia la trayectoria política y de vida del Ingeniero Héctor Vela Valenzuela, sin duda ahí encontraremos la respuesta.
Email: [email protected]