
Ya en pleno arranque del Mundial de Fútbol advertí que Morena había presentado una iniciativa que pretende censurar las voces opositoras y a los analistas que dan los hechos comprobados que dejan en evidencia la mala administración federal, y hace unos días se confirmó con la engañosa portada titulada “Derechos de las Audiencias”.
Ya muchos analistas, periodistas, opinólogos y voces que tienen eco en la opinión pública han coincidido en que esta iniciativa es, a todas luces, el primer paso de una estrategia integral de censura, basada en los gobiernos de izquierda como el de los Castro en Cuba, así como el de Hugo Chávez y Nicolás Maduro en Venezuela, queriendo hacerse jueces únicos de lo que es verdad y lo que no, o como dicen en la 4T, “yo tengo otros datos”.
Lo chistoso en la fachada de “Derechos de las Audiencias” es que, como todo lo que han hecho en sus políticas de género, se juzga desde lo que sienten algunos, y así como se han disparado las denuncias falsas de violencia de género, como el lamentable caso del maestro Alberto Jasso, así se pueden mandar a sus estructuras partidistas a denunciar que la información contra el gobierno o funcionarios de Morena es falsa, evitando que se esté replicando y hasta poder multar a las televisoras y periodistas para, poco a poco, inhibir cualquier crítica o denuncia.
Obviamente, al cuestionar si “La Mañanera” de la presidente Claudia Sheinbaum sería sometida a la misma ley, dijo que no y que quien no quiera, que no la vea, criterio que debería ser el general para todos los demás, pero como ese “todos los demás” ya incomodaron al régimen, hay que callarlos.
Y si bien podemos dudar de lo que algunas voces señalan en redes sociales de que está estrategia está enfocada principalmente para someter a la televisora del Ajusco, lo cierto es que podrán someter o silenciar a la que sea, porque hoy es radio y televisión, mañana será prensa escrita y después redes sociales, las cuales, ya señalaron los mismos morenistas, son las que les están pegando en las preferencias entre los jóvenes, así que, sin duda, llegarán hasta eso, así que lo importante es no permitirlo, porque si callan a uno, nos callan a todos.
En otro tema…
En la Olimpiada del Conocimiento 2026 el género ya importa más que el mérito, según las reglas impuestas por el gobierno feminista de México, donde las niñas, por el simple hecho de ser niñas, ya tienen ventaja reglamentaria, según se lee en las bases de dicho concurso.
De acuerdo a la propia convocatoria, si hay un empate entre un niño y una niña, el primer criterio de desempate es el género, dándole la victoria a la niña, así, sin más.
Pero esa injusticia no es todo lo que está mal en el razonamiento de la #OlimpiadaDelConocimiento, ya que está estipulada una cuota mínima de niñas, que es el 50 por ciento, así que no importa si 6 niños y 4 niñas obtienen los primeros lugares, uno de ellos perderá su puesto obtenido por el resultado para que suba una niña aunque tenga menor puntaje; pero en caso de ser al revés, 6 niñas y 4 niños, no importa, porque la cuota de género implica que ellas debe tener, POR LO MENOS el 50 por ciento, es decir, las mujeres sí pueden obtener más puestos.
Este es un nuevo caso de discriminación sexista con la excusa del feminismo radical reflejado en políticas de género y cuotas de género, sin importar a quiénes afecten en los hechos.
Fb: Una Segunda Opinión de Todo