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El INE es omiso ante actos anticipados de campaña.

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Quetzal Herrera Ruiz
LA GRILLA DEL PÁJARO
22/09/2026

La presidenta del Instituto Nacional Electoral (INE), Guadalupe Taddei, reconoce que existen actos anticipados de campaña y que estas prácticas se presentan en todos los partidos políticos. El diagnóstico resulta insuficiente, porque la autoridad electoral no fue creada para describir las irregularidades como observadora externa, sino para prevenirlas, investigarlas y, cuando existan elementos, sancionarlas. Si quienes aspiran a un cargo pueden adelantarse impunemente a los tiempos legales, recorrer el país, promover su imagen y construir estructuras electorales disfrazadas de “actividades informativas”, entonces las reglas solamente obligan a quienes deciden respetarlas. El “árbitro” necesita demostrar que su autonomía también se ejerce frente a los partidos.

Investigaciones.
Que Guadalupe Taddei admita la existencia de campañas adelantadas confirma algo que los ciudadanos observan, aspirantes de distintas fuerzas políticas se comportan como candidatos mucho antes de recibir una nominación formal; aparecen en espectaculares, encabezan reuniones, conceden entrevistas, difunden mensajes calculados y realizan giras con evidente propósito electoral. Cambian las palabras, pero no la intención; hablan de asambleas, informes, recorridos o encuentros con simpatizantes para evitar llamar campaña a lo que busca posicionarlos. El problema es que el reconocimiento de la consejera presidenta no produce consecuencias por sí mismo; el INE debe abrir investigaciones, reunir pruebas y activar los procedimientos correspondientes, sin esperar a que la violación se vuelva costumbre ni actuar únicamente cuando algún partido presente una queja.

Piso parejo.
Los actos anticipados dañan la equidad porque conceden ventaja a quienes cuentan con mayores recursos, estructuras gubernamentales, respaldo partidista o exposición mediática. Mientras algunos aspirantes respetan los plazos, otros acumulan meses de promoción y llegan al inicio formal de las campañas con un posicionamiento construido al margen de la ley, y en esas condiciones, hablar de piso parejo se convierte en una frase vacía. No se trata de sancionar por consigna ni de limitar la libertad de expresión, sino de distinguir con rigor entre la actividad política legítima y una estrategia deliberada para obtener ventaja electoral, en ocasiones es muy evidente y hasta burdo cómo lo hacen, y nadie les dice nada.

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Confianza.
El INE enfrenta el proceso electoral de 2027 con el reto de conservar la confianza ciudadana; esa credibilidad no se fortalece mediante discursos institucionales, sino con decisiones firmes, imparciales y comprensibles. Si la propia presidencia del Instituto acepta que hay conductas anticipadas, pero la ciudadanía no ve investigaciones oportunas ni sanciones proporcionales, la conclusión será inevitable, la autoridad conoce las irregularidades y decide tolerarlas. Esa percepción alimenta la sospecha de que existen partidos o personajes intocables; además, castigar cuando la campaña ya terminó carece de eficacia, porque la ventaja obtenida no desaparece con una amonestación tardía.

Mismo criterio.
La respuesta correcta no consiste en perseguir selectivamente a Morena, PAN, PRI, Movimiento Ciudadano o cualquier otra fuerza, sino en aplicar el mismo criterio a todos. Si Taddei sostiene que el fenómeno alcanza a todos los partidos, entonces el INE tiene la oportunidad de acreditar su imparcialidad mediante reglas claras, investigaciones de oficio cuando procedan y resoluciones sustentadas en pruebas y sin favoritismos para ninguna fuerza política nacional. También resulta indispensable transparentar el origen de los recursos utilizados en giras, espectaculares, publicaciones y estructuras de promoción.

Sanciones.
El INE no puede pedir confianza mientras permanece inmóvil frente a conductas que alteran la contienda antes de comenzar, pues su responsabilidad no es administrar resignadamente las trampas, sino hacer valer la legislación y proteger el derecho ciudadano a elecciones auténticas; sancionar a quien viole los tiempos electorales, sin importar su partido o cercanía con el poder.

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Egresado de la Escuela de Periodismo Carlos Septién García; conductor de los programas "El Pájaro Pregunta" y "Las Mañaneras del Pájaro"; columnista en el Órale Qué Chiquito.
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