Inicio Artículos de Opinión El “deja vu” de calle Pasteur

El “deja vu” de calle Pasteur

96
0

La naturaleza del ser humano pareciera que es, entre otras características, la de siempre estar en contra de los cambios, por miedo, ansiedad o porque simplemente estamos cómodos en nuestra zona de “confort”, y cuando hay cosas que nos permiten mejorar, incluso ya con experiencias previas, aun así nos resistimos. Y esto viene al tema por lo que está ocurriendo en este momento respecto a los trabajos que se habrán de realizar con la peatonalización y semi peatonalización de algunas calles del centro como Pasteur, acción gubernamental que ha recibido una serie de críticas y la negativa de algunos comerciantes.

Sin duda esto nos lleva a un “deja vu” de lo que hace algunos años ocurrió cuando se anunció la peatonalización de la calle Constitución, una de las principales arterias en el Centro Histórico de la ciudad, prácticamente la mayoría de los comerciantes y habitantes de ésta se opusieron, bajo el argumento de que se iba a congestionar el tráfico con la eliminación de esta calle; es más, cuando se explicaba la visión que se tenía de hacerlo turístico, nadie le apostaba a que eso fuera a ser real. Hoy vemos los resultados, Pasea Constitución es una de las zonas económicamente más rentables, la plusvalía de los inmuebles se incrementó, y desde luego es un referente para nuestros visitantes.

Nuevo rostro.
La experiencia de calle Constitución ya debió servir como experiencia del resultado que produce una obra de esta magnitud, pues hay quienes hablan de una “imposición” en esta obra o creo que no es así, si bien el propio presidente municipal, Toño Ochoa, ha reconocido que le faltó socialización, sobre todo con los comerciantes, ello no representa tener la oportunidad de que esa zona de ciudad tenga un nuevo rostro, porque no podemos negar que tanto por Pasteur como en la calle Privada del Parque Nuevo, el deterioro es notorio, y si está latente la posibilidad de modificar todo ese entorno, creo que valdría la pena hacer el esfuerzo por parte de locatarios y empresarios de la zona.

Aquí sería importante que se garantice, como ya se ha hecho por parte de la administración, que la obra quedaría terminada en cinco meses, es decir, para diciembre esa zona de la ciudad tendría un “plus” para visitantes y desde luego los turistas que vengan a Durango en época decembrina.

Sello.
Este tipo de obras desde luego que son un sello de los gobiernos en turno, el trabajo coordinado entre el estado y el municipio siempre ha sido fundamental cuando éste existe, pues lamentablemente hemos tenido casos recientes donde no se trabaja en un objetivo en común, y no hay resultados; caso específico de lo que ocurrió con José Rosas Aispuro y José Ramón Enríquez, donde quienes salimos perdiendo fuimos los duranguenses, pues no se reflejó ese interés superior que era el ciudadano.

Hoy está abierta esta nueva y buena oportunidad de crear obras que marquen un antes y un después, y no se tiene que percibir como una acción que busque perjudicar, no me lo parece e insisto, para muestra “un botón”, con Constitución. Ahora, se les estará brindando a los comerciantes un apoyo económico para que puedan nivelar sus ventas, y eso desde luego evitará que recientan un “bajón” en sus ingresos.

Inversión.
Se habla de una inversión superior a los cinco millones de pesos, que más allá del dinero creo que los resultados es lo que más importa. Pues desde mi punto de vista no se puede considerar como gasto, y menos innecesario, una obra que le va a dar “vida” a unas de las calles más importantes del Centro Histórico, máxime cuando la ganancia es directa para los comercios. Esa es la clave. Ojalá vecinos y comerciantes de la zona puedan poner en la balanza la conveniencia de esta obra, ya que se trata de mejorar en todos los sentidos.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí