
La desaparición del joven Carlos Emilio Galván, en el bar “Valentinos” de Mazatlán, Sinaloa, ha conmocionado a la sociedad duranguense. La angustia de su familia, es verdaderamente indescriptible. Once largos días consumen las fuerzas de una madre que busca desconsolada, algún indicio que mantenga viva la esperanza de reencontrarse con su hijo, quien, como muchos de su edad, acuden a los “antros” del puerto sinaloense con el único objetivo de divertirse, sin imaginar que, en un abrir y cerrar de ojos, su historia puede dar un giro de 180° , frente a una cuestionada actuación de empresarios y autoridades mazatlecas; y qué decir del Gobierno del Estado de Sinaloa, carente de toda credibilidad, en este caso, como en muchos otros.
La situación es más grave de lo que parece. La Sra. Brenda Valenzuela, mamá de Carlos Emilio, ha dado innumerables entrevistas; ha expresado su dolor y preocupación mediante diversos videos que circulan por las redes sociales y todo parece indicar, que aún se encuentra lejos de obtener elementos que permitan avanzar en las investigaciones. Uno de los propietarios del “Valentinos”, funcionario del Gobierno Estatal que encabeza Rocha Moya, ha declarado que desde el primer momento en que se tuvo conocimiento del caso, han colaborado con las autoridades para dar con el paradero de Carlos Emilio, sin embargo, no hay videos de las cámaras de videovigilancia, ni del antro, ni de las calles colindantes, lo cual suena absurdo, tratándose de un lugar turístico.
La familia de Carlos Emilio ha convocado a una marcha pacífica, para el sábado 18 de octubre, a las 6:00pm, misma que partirá del Acuario de Mazatlán y concluirá a las afueras del bar Valentinos. Colectivos de búsqueda de personas se han sumado a esta causa, que no es la única, pues manifiestan que son alrededor de 80 duranguenses con ficha de búsqueda en Sinaloa, en tanto, la Fiscalía General del Estado de Durango, ha confirmado que, en lo que va del año, se tiene el reporte de por lo menos 8 duranguenses no localizados, cuya desaparición ocurrió en Mazatlán. Medios de Comunicación mazatlecos acusan que la prensa de Durango, despliega una campaña de desprestigio del puerto tras la desaparición del joven Carlos Emilio, con la finalidad de que se disminuya la afluencia a este destino, lo cual, es absolutamente falso.
En efecto, priva la preocupación en las familias duranguenses. La fiscal General del Estado, Sonia Yadira de la Garza, mantiene comunicación directa con su homóloga de Sinaloa, y confirmó que el propio gobernador Esteban Villegas recibió a la Sra. Brenda, y él mismo solicitó el apoyo de la Federación. Es cierto, debido a la inseguridad en Mazatlán, una vez más, no es el mejor momento para viajar a este destino turístico, y esto no obedece a ninguna campaña de desprestigio, sino a una acción preventiva responsable. Así que, no nos queda más que unir nuestras plegarias a las de la familia de Carlos Emilio para que sea localizado con bien, y desde luego…para que regrese la paz a Sinaloa.