
El efecto colateral que dio comienzo con Maru Campos en Chihuahua y Rubén Rocha Moya en Sinaloa, ha puesto nerviosa a la clase política nacional y de manera especial, a quienes han sido nombrados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos. Aquí en Durango, de unos días a la fecha, los rumores y filtraciones desde el Bicentenario, han dado origen a especulaciones sobre un proyecto político del gobernador Esteban Villegas Villarreal.
El tema de dejar a su esposa como gobernadora ha pasado a segundo término, para dar paso al futuro político del gobernador. Veamos: ya se ha comenzado a hablar de los planes electorales que tiene a quien se le conoce como “el gigante”; como dice el refrán: más vale prevenir que lamentar. Se comenta que pretende ser candidato a una diputación pluri, para estar protegido políticamente en caso de que se requiera prolongar su fuero constitucional. Jurídicamente sí podría ser candidato, pero el problema de fondo sería un tema constitucional que tiene que ver con los artículos 55, 116, 125 y 134 de nuestra Constitución Federal.
Como se puede ver, si fuera el caso que el PRI lo hiciera candidato a una candidatura pluri, aun ganando, su problema no quedaría resuelto. De entrada, el artículo 125 constitucional establece que ninguna persona puede ocupar dos puestos de elección popular a la vez. Significa que Esteban, si ganara y tomara protesta como diputado pluri, en ese momento estaría violando el artículo 125 constitucional. En el supuesto de que la ley electoral permita lo que pretende el gobernador, hay jurisprudencia del Tribunal Electoral Federal para tales efectos; por ejemplo, está el caso de Jaime Bonilla Valdéz, que siendo senador pidió licencia para ser gobernador y después intentó regresar al Senado y no lo logró.
Otro espejo para quien quiera verse es el tema del exgobernador de Tamaulipas Cabeza de Vaca, que hizo mucho en el Congreso del Estado porque tenía la mayoría, pero usted ya conoce los resultados: los problemas legales siguen, porque no logró el fuero constitucional que necesitaba. Otro asunto no menos importante es el siguiente: de acuerdo a la ley electoral, un candidato pluri no está obligado a hacer campaña. Sin embargo, estaríamos ante una posible violación constitucional, porque si lo hiciera nos quedaríamos sin gobernador los sábados y los domingos, y eso la Constitución no lo permitiría; lo obliga a cumplir su encargo de tiempo completo y no solo cinco días a la semana.
Otro artículo constitucional que podría violar el gobernador si insiste es el 134. Sabemos que el gobierno del Estado maneja recursos públicos millonarios, y que aún en tiempos de veda electoral, la Dirección de Comunicación Social de su gobierno lo promovería porque la ley permite hablar de ciertos rubros de gobierno. Todo esto significa que el gobernador llevaría ventaja y no habría equidad; se rompería el principio de imparcialidad, y es bueno decirlo: de lograr su objetivo, habría una cascada de impugnaciones, acciones de inconstitucionalidad, controversias constitucionales, juicios ciudadanos, entre otros. Entonces, como diría el clásico: ¿pero qué necesidad, para qué tanto problema?