
El partido hegemónico en nuestro país, sigue empeñado en que sea a través de las encuestas, la forma de definir a sus candidatos de cara a las elecciones del próximo año, por ahora, han sido las de gobernador, las que mayor polémica han levantado, debido a que quienes no se vieron favorecidos con la designación, han puesto en tela de juicio la autenticidad de dichas mediciones que terminaron favoreciendo a “delfines” de los gobernadores en turno.
Por ejemplo en Zacatecas, fue de llamar la atención que la “elegida” fuera Verónica Diaz Robles, la cual está más que ligada al grupo de los Monreal que llevan sexenios controlando esa entidad, por lo que no extrañó que una vez se anunció la determinación, simpatizantes de José Narro Céspedes irrumpieran gritando “fraude” y “afuera el Monrealismo”, al grado de que el PT, pudiera romper la alianza y poner como su candidato al que no salió elegido.
En Guerrero también hubo críticas tras la designación de Beatriz Mojica como la “ungida”, pues se creía que Abelina López, alcaldesa de Acapulco, tenía mayores posibilidades de hacerse de la candidatura, lo que de igual manera provocó reacciones en el Partido del Trabajo, mismo que demandó hacer nuevas mediciones, en una nada, también anda postulando a la “damnificada” que bien quizá no le dé para ganar, pero sí le llevará muchos votos a esa causa.
En Quintana Roo tanto Ariadna Montiel como Citlali Hernández tomaron la determinación de convertir en “corcholata” de aquella entidad a Eugenio “Guino” Segura, ante lo cual, simpatizantes de Rafael Marín Mollinedo, se inconformaron acusando favoritismo y lanzaron de igual manera, reclamos de fraude y falta de transparencia en las encuestas, sin embargo, contrario a Guerrero y Zacatecas, en esta última entidad no hubo algún pronunciamiento del PT.
En Baja California la 4T se decantó por Julieta Ramírez Padilla, lo que – para no variar – generó tensiones internas incluso en el mismo salón en donde se dio el anuncio oficial, ya que a decir de los inconformes, hubo nepotismo en la decisión y exclusión de las bases morenistas que desde luego, no obtuvieron la nominación de “corcholata” y por consiguiente, han perdido la posibilidad de buscar esa gubernatura, salvo que algún otro partido los postule.
Al momento ya se han definido 10 de las 17 “candidaturas” a gobernador que estarán en juego el próximo año, por lo que el preludio, es que las inconformidades van a continuar en los estados que están por definirse, por lo que los riesgos de fractura son latentes y otras fuerzas electorales buscarán alimentarse de ellas, ya se verá si les alcanza para algo o todo queda para el anecdotario. Atentos a las señales.