
Este jueves, los duranguenses se despertaron con la sorpresa de que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, sala Guadalajara, había tomado la decisión de tumbar las candidaturas de la coalición “Juntos Hacemos Historia”, tanto del candidato a la alcaldía de Tlahualilo y de una de sus candidatas a regidoras en el municipio de Gómez Palacio, aspirantes que dejan muy mal parado al partido que los postuló y que, no tuvo la precaución de revisar su elegibilidad, lo que ya había advertido el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana unos meses atrás y aún así, decidieron mantener dichas postulaciones, lo que a toro pasado, se puede interpretar como un error con los elementos que hay sobre la mesa.
En el caso de Juan Carlos Cázares Sandoval quien había sido postulado para la alcaldía de Tlahualilo, por la coalición referida, pareciera inaudito que no se haya revisado su residencia en ese municipio, la que en definitiva, no era de cinco años y en un municipio en donde todos se conocen, era muy difícil que algo así pasara inadvertido, pues fue en el 2019, cuando el descrito, comenzó a residir en esa zona limítrofe, no cumpliendo así los cinco años mínimos que exige la ley electoral para ser postulado a un puesto de elección popular como ese, lo que como ya se explicó, externó desde abril de este año el IEPC y que incluso, también denunció que la papelería presentada era apócrifa, lo que no fue atendido por el partido que lo postuló y que ahora, deberá buscar a un emergente.
Por su parte, Estrella Morón quien buscaba la reelección como regidora en Gómez Palacio, simplemente pensó junto con quien la postuló, que podía burla la ley electoral y que nadie se iba a dar cuenta que buscaba la reelección por un partido o coalición distinta a la que la registró la primera vez, lo cual viene establecido en el artículo 149 de la Constitución política local, aunque también pudo haber renunciado a su militancia original, pero eso debió ocurrir antes de que se cumpliera la mitad de su mandato, lo que está claro, no ocurrió y de ahí, el que no pueda ser votada el próximo domingo 5 de junio, más allá de que su nombre sí aparecerá al reverso de las boletas.
Lo anterior, le traerá consigo a la coalición referida, el tener que trabajar a contra reloj, tratando de buscar a un hombre y a una mujer que los puedan suplir, lo que no ocurrirá en automático y para lo cual, tiene un tiempo límite para hacerlo, caso contrario, dejarán acéfala la candidatura en Tlahualilo, lo que le daría la victoria en automático a la otra coalición, pues más allá de que aparezca su nombre en la boleta, junto al de Estrella Morón, ellos no podrán ser votados, mientras que sus suplentes serán los candidatos oficiales, aunque sus nombres no aparecerán en las boletas el día de los comicios, pues ya no da tiempo para ponerlos, ya que ese material electoral ya está impreso, una eventualidad que seguramente esa unión de fuerzas no tenía en la agenda y que de alguna manera les pega, ¿a qué grado?, eso es muy difícil de medirlo, al menos en estos momentos.