
Hace unos días, en el estado, se vivió algo que estremeció al mundo entero; una adolescente de 14 años perdió la vida tras presuntamente haberse sometido a diversas cirugías estéticas.
Era una joven con mucho futuro por delante, una gran deportista, querida por sus amigos y familiares. La muerte de esta chica dejó un gran vacío entre sus seres queridos y en la sociedad, ya que nadie podía creer que su fallecimiento pudiera estar relacionado con cuestiones estéticas.
La pregunta es: ¿cómo es posible que una adolescente pueda operarse para hacer supuestas “mejoras” en su apariencia? La joven era atlética y delgada, pero la sociedad sigue imponiendo estándares de belleza que, en ocasiones, son tan inalcanzables que cuestan vidas.
Se habla mucho del “Body Positive”, un movimiento cultural y social que promueve la aceptación y el respeto por todos los tipos de cuerpos.
Pero, ¿realmente está funcionando?
Con el paso del tiempo, la diversidad física es cada vez más visible, pero también lo son las cirugías y la medicina estética. TikTok, una de las redes sociales más populares entre los jóvenes, está llena de mensajes sobre supuestos cuidados de la piel, productos para bajar de peso y cirujanos estéticos mostrando operaciones para modificar el cuerpo.
Siendo realistas, Body Positive mis h$&#s… y es que, este movimiento habla de quererse a uno mismo, pero al mismo tiempo se critican las imperfecciones en la piel o los cuerpos “normales; porque, mientras promueve la aceptación sin importar tu apariencia en una discusión lo primero que se critica es, el peso, la estatura, las mancha, los lunares, la apariencia física, el cabello… podemos seguir haciendo una lista enorme, pero todo se critica, sin considerar el proceso por el que cada persona pasa o las razones por las que está así en ese momento.
Súmale a todo esto, que hay miles de influencers promocionando productos para bajar de peso que claramente no fomentan lo natural; más bien, como dicen, “entre más rápido, mejor”, sin importar las consecuencias que cada cuerpo pueda tener.
Se promocionan cirujanos estéticos por todas partes, y se refuerza la idea de que tener un cuerpo “escultural” es sinónimo de perfección; y poniendo un ejemplo, se publicita la rinoplastia como si fuera una visita simple al médico.
Todos dicen que, “más delgada es más bonita”, pero tampoco demasiado, porque también tienes que tener busto prominente y glúteos notables, aunque sin exagerar, para que las piernas y los brazos no se vean desproporcionados… Y, si eres “gordibuena”, procura tener el abdomen plano, porque el cuerpo se acepta tal y como es… sólo, si tienes forma de reloj de arena; si no, no aplica.
Vivimos un bombardeo diario de lo que se considera perfecto, una lucha constante por tener lo que otros promueven. Se nos olvida que no solo los adultos ven las redes sociales, sino también los jóvenes.
Ver las supuestas “vidas perfectas” de los influencers crea un lavado mental en el que, poco a poco, te hacen creer que no eres perfecta y que solo con cirugías y productos de belleza lo logrará, pero pensándolo con cabeza fría, eso también puede costar vidas.
La belleza es versátil, no estoy diciendo que esté mal entrar a un quirófano, sino que debemos tener la madurez para entender que un procedimiento quirúrgico es complicado, arriesgas tu cuerpo y tu vida; y un adolescente difícilmente podrá gestionar todo el proceso emocional que implica someterse a una cirugía de este tamaño.
Lo que quiero decir es que, como adultos seamos conscientes de que todo tiene consecuencias, es por eso que creo que debemos hablar con nuestros adolescentes sobre lo que está bien y lo que está mal y, expliquemos por qué este tipo de procedimientos no deben realizarse en la adolescencia.
La inseguridad que se vive en la adolescencia puede ser causa de muchas cosas, pero como adultos no promovamos el buscar soluciones fáciles. Ayudemos a los jóvenes a vivir, enseñémosles que la vida es un proceso y que todas nuestras decisiones tienen consecuencias, buenas o malas.