
Esta semana se dio a conocer la salida de la regidora Gloria Arreola de Movimiento Ciudadano (MC), el partido que la postuló y la llevó a la cuarta regiduría en Durango capital. Se integró a las filas del Partido Acción Nacional (PAN), argumentando que no encontró en el partido naranja una sólida continuidad derivado de sus posturas políticas; algo que suena válido, pues hay quienes, desde el espacio en el que se encuentren, buscan generar un mejor entorno dentro de su actuar. Criticar su salida sería algo natural, pero me parece que en política siempre se debe privilegiar una ideología propia, en el lugar donde cada quien se sienta cómodo, y en su caso solo ella, y sus excompañeros de “bancada” sabrán los motivos reales. El asunto es que el partido que encabeza Jorge Álvarez Máynez a nivel nacional, en lo local deberá replantearse varias cosas, entre ellas, cuidar el capital político que han ganado en las urnas, y desde luego crear compromisos a quienes le abran espacios en un futuro.
Opción política.
Movimiento Ciudadano ha logrado, en los últimos años, posicionarse como una opción política atractiva para un sector importante de la ciudadanía, especialmente para quienes no se identifican con los partidos tradicionales. En Durango también han tenido avances que no pueden minimizarse, pues han conseguido representación y una mayor presencia con los electores. Sin embargo, crecer en votos no necesariamente significa consolidarse como una fuerza política estable; los partidos también se fortalecen con estructuras, acuerdos internos y, sobre todo, con la capacidad de retener a quienes les ayudaron a construir esos resultados. Cuando comienzan a registrarse salidas, es momento de hacer una revisión profunda de lo que ocurre al interior.
Liderazgos.
Los institutos políticos suelen concentrarse demasiado en las campañas y muy poco en el trabajo posterior. Ganar una elección es apenas el inicio de una relación que debe mantenerse con quienes resultaron electos bajo determinadas siglas; de hecho la construcción de liderazgos no puede ser temporal ni depender exclusivamente de coyunturas electorales; si una persona siente que ya no tiene espacios para crecer o que sus planteamientos no son escuchados, inevitablemente comenzará a buscar alternativas. Ahí es donde en MC deben preguntarse si realmente están ofreciendo una ruta de desarrollo político para sus cuadros. La permanencia no se garantiza con discursos de unidad, sino con apertura, inclusión y un proyecto que ofrezca certidumbre a quienes deciden apostar por él.
Señales.
La salida de Gloria Arreola no representa una crisis para el partido naranja, pero sí envía una señal que no debería pasar desapercibida. Estamos a un año del proceso electoral de 2027 y todos los partidos se encuentran en una etapa de evaluación y fortalecimiento. Por ello, perder perfiles que ya cuentan con experiencia electoral y presencia pública obliga a encender algunas “alarmas”. Más aún cuando la competencia será mucho más intensa y cuando los espacios para las candidaturas serán objeto de disputas internas. La dirigencia estatal tendrá que trabajar para evitar que este episodio se convierta en un precedente que incentive otras salidas; porque en política las percepciones también cuentan, y la imagen de estabilidad resulta fundamental para transmitir confianza.
Equilibrio.
Quizá uno de los principales desafíos de Movimiento Ciudadano sea encontrar el equilibrio entre abrir sus puertas a nuevos perfiles y mantener una relación sólida con quienes ya forman parte del proyecto. La política está llena de acuerdos, pero también de compromisos y expectativas. Quienes se suman a una causa esperan encontrar oportunidades, reconocimiento y una ruta clara de crecimiento; si esos elementos no existen, difícilmente se podrá construir una estructura duradera. Por eso, más allá de las críticas o de las justificaciones que puedan surgir en torno a esta salida, lo verdaderamente importante es que MC aproveche esta circunstancia para hacer una reflexión interna; porque conservar el “capital” político ganado en las urnas será tan importante como obtener nuevos triunfos, especialmente en un escenario donde la competencia será cada vez más cerrada y donde la lealtad, más que exigirse, debe cultivarse.