
Si algo distinguió el paso de Ernesto Alanís Herrera, por la presidencia de la Junta de Gobierno y Coordinación Política del Congreso de Durango, fue la apuesta por el diálogo, como herramienta para hacer política, pues en una Legislatura plural, su conducción buscó en todo momento, privilegiar los acuerdos por encima de la confrontación, bajo la premisa de que el Poder Legislativo, debe ser espacio para construir soluciones y no solamente escenario de disputas partidistas.
Uno de sus principales aportes fue impulsar una Agenda Legislativa Institucional Común, con participación de las distintas fracciones y grupos parlamentarios, con la intención de que el Congreso referido, no dependiera exclusivamente de una bancada, sino que incorporaran distintas visiones y demandas ciudadanas. Esa ruta, planteada desde 2025, colocó la construcción de consensos, como uno de los ejes de su gestión y en honor a la verdad, le hizo justicia a esa premisa que se mantiene en la conclusión de su presidencia.
En materia legislativa, durante su periodo al frente de la JUGOCOPO, se concretaron reformas relevantes, entre ellas: las armonizaciones constitucionales derivadas de los cambios nacionales en materia judicial y electoral. Alanís Herrera también destacó particularmente en la reducción de los tiempos de proselitismo y el uso responsable de los recursos públicos como parte de los cambios impulsados por el Congreso, tal es así que ningún diputado – ni siquiera de oposición o de cualquier otra fracción o grupo parlamentario – cuestionó su conducción.
Pero quizá el legado político más importante sea menos tangible: haber procurado que el Congreso funcionara mediante entendimientos entre las distintas fuerzas distintas. A principios de 2026, Alanís planteó abiertamente que un año sin elecciones, representaba una oportunidad para avanzar en acuerdos y en una agenda legislativa más productiva, reconociendo que las coyunturas electorales, suelen dificultar los consensos.
También queda como sello de su gestión, una visión institucional que reivindica los límites constitucionales del poder. Al conmemorar el aniversario de la Constitución, sostuvo que no es la Carta Magna, la que debe adaptarse al poder, sino el poder el que debe ajustarse a la Constitución, una definición que coloca el equilibrio institucional y la protección de derechos, como referentes de la actividad parlamentaria.
Al final, el balance de Ernesto Alanís Herrera en la JUGOCOPO puede medirse no sólo por el número de decretos aprobados, sino por la capacidad de generar condiciones para que fuerzas políticas diferentes encuentren puntos de coincidencia. En tiempos en que la política, suele premiar el enfrentamiento, su apuesta por el consenso, la planeación legislativa y el diálogo, deja una característica distintiva: la convicción de que un Congreso fuerte, no es necesariamente el que más confronta, sino el que más acuerdos consigue convertir en resultados y sin duda, que fue el caso.