
El de pueblo, es uno de esos términos complejos de la teoría política que a lo largo del tiempo ha tenido significados diversos y, en ocasiones, incluso contrastantes. ¿Te has preguntado alguna vez para que le sirve el pueblo a la política y a los políticos? La retórica del político avezado, continúa utilizando el nombre de “pueblo”, como la mejor garantía de apoyo a sus fines y movimientos en la política. Considerar que una clase social en la pobreza, sea el mejor estimulo y reacomodamiento al continuar en su acción y actuación, es una irrealidad ciudadana que causa desilusión por su incongruencia. Al “pueblo”, lo siguen usando, utilizando retóricamente, como arma escondida de apoyo y de refugio y en el discurso, como ariete de apoyo, de resistencia y de aprobación. Si se continuara diciéndole Pueblo” prácticamente se está indicando que esta clase social, sigue siendo de indigentes, sin llegar a consolidarse como una fuente de trabajo que le dé valor de consistencia y de estabilidad económica a un país, por lo que; ¿Cuándo este segmento de calidad de vida va a avanzar, hacia otra fase de evolución de cambio, de superación y mejoramiento poblacional? Se ha dicho hasta el cansancio, que “pueblo”, es un villorrio de baja calidad de construcción menor de casas, de chozas, para refugio de unos cuantos pobladores el cual aún, no avanza hacia lo siguiente la denominación de ciudad y después urbe o metrópoli. La misma calificación sociológicamente, definiría que, en un momento dado, cuando al Pueblo, se le deje de dar las prestaciones sociales que provienen de un presupuesto ficticio y endeudado, seguirán estos aun representados como clase social de menesterosos e indigentes.
Puesto que, al ser solamente una conformación del 59% de la gente con nula calidad prometedora de subsistencia insuficiente para sostener a una familia, que se les puede pedir? si tan solo están sumamente ocupados en su precaria situación de por vida. El “pueblo”, es en un numero de pobreza multidimensional que afecta a aproximadamente 38.5% millones de personas en México, mientras que en la pobreza extrema viven 7 millones. Estudios del Inegi, indican que la clase baja agrupa a más del 56% de la población (aproximadamente 70 millones, con ingresos menores a $6 mil pesos mensuales. Sin embargo, en el discurso retorico es presa fácil de intento de explanación del político, en una forma de decirlo y de sostenerlo de siempre como un apoyo del mismo “pueblo”, para afianzar los movimientos y los cambios que un país necesita. La comprensión de “pueblo” se ha vuelto en nuestros días un núcleo de la política. Para finalizar, usted cree, ¿que estando en una posición desfavorable para la imagen del país, sean ellos, el PUEBLO, la clase pobre, quienes definan con su apoyo al mandatario lo que es mejor para una Nación.? Nada más no se la vaya a ocurrir preguntarle a Lourdes García Garay y a sus secuaces, porque para ellos el pueblo solo es un instrumento para vivir como zánganos, aprovechándose de la nobleza del pueblo bueno y sabio que todo perdona, incluso hasta ser representado por VENDIDOS que votan a favor de que al pueblo le aumenten el impuesto predial, y todavía dicen y presumen que defienden la soberanía, al pueblo y muchas patrañas más. Que se lo crean los más tarugos de su casa…que por cierto abundan.
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