
¿Cómo llamarlo: ex festival internacional Revueltas o kermés Revueltas? Todo puede ser, menos llamarle festival cultural Revueltas. ¿Dónde quedaron aquellos festivales, que organizaban figuras de la cultura como Luis Ángel Martínez Diez, Fernando Andrade Cansino, Víctor Hugo Galván, entre otros? La sociedad ve con enojo y preocupación, que en el actual sexenio dicho festival vaya como el cangrejo; da la impresión de que quieren desaparecerlo.
Al actual director de cultura del Estado, Francisco Peréz Meza, le preocupa más organizar festivales de la risa que uno digno de lo que significan a nivel nacional, la familia Revueltas. Y ya encarrerado el gato, ¿Nos podría decir el director del ICED, que tiene que ver el concurso nacional de arte y cultura del CECyTED en el marco del Revueltas? Solo podría haber una explicación: es tan pobre la programación del Revueltas, que se lo metieron con calzador. Claro, Pérez Meza como acostumbra, nos diría que no hay presupuesto para hacer un festival como los que nos dieron fama a nivel nacional.
Y hablando de mujeres y de traiciones, para este festival no se dio a conocer su presupuesto, recordamos que hace un año, fue de 9 millones de pesos. Tal vez, en esta ocasión, no lo hicieron público porque nos hemos dado cuenta de que pagan una cantidad a los artistas, pero siempre tienen manera de hacer sus trucos. Pagan menos, por ejemplo, los honorarios son medio millón de pesos, pero en el contrato, nos dicen que fue de 3 millones. Y ya que hablamos de presupuestos, para el festival Revueltas, el gobierno federal a través de la secretaria de cultura, mediante el programa de apoyo para festivales, llamado PROFEST, les aportó entre 3 y 5 millones de pesos.
Por supuesto, que no dan a conocer lo que cuesta el festival aún siendo obligación del director del ICED, incurre en una omisión como funcionario público porque el festival se paga con nuestros impuestos. Y si al Instituto de Cultura del Estado, no le interesa que la cultura sea un derecho humano, al menos, nosotros si tenemos el derecho de saber en que se gastan nuestros impuestos. Y la comunidad cultural, ¿por qué no alza la voz o protesta? La cultura,si no hay quien la defienda, es cómplice como sucede por ejemplo con el festival Revueltas.
Para que vea usted, que nuestros impuestos si “trabajan”, va el siguiente comercial. Hace poco más de dos meses, el gigante Esteban Villegas, declaró que era necesario cambiar la lona de la Velaria o parte de ella, y que costaría 9 millones de pesos. Pero hace unos días, declaró lo mismo, con la diferencia que hoy cambiar dicha lona tendrá un costo de 22 millones de pesos, o sea, una diferencia de 13 millones de pesos en tan solo 2 meses. Como ve usted, también hay presupuesto para “giras artísticas” en los municipios del Estado, proyectos ecuestres, cambiar la lona de la Velaria, pero para el festival Revueltas: solo mentiras y atole con el dedo para la sociedad de Durango.