
Es muy lamentable enterarnos de que la mayoría de las y los que se inscribieron como aspirantes a coordinadores distritales federales de Morena en Durango son personas que, hasta hace poco, formaban parte de las estructuras del periodo neoliberal; es decir, priistas y panistas resentidos con sus partidos de origen porque ya les cerraron las puertas para que no siguieran medrando y corrompiendo a los militantes de esos partidos corruptos, mañosos y tramposos, como lo siguen siendo Acción Nacional y el Partido Revolucionario Institucional.
¡Así como pues! ¿Cómo vamos a lograr que en Durango se inicie la Cuarta Transformación (4T) si ni siquiera nos organizamos para frenar el arribo de tantos vulgares ambiciosos que solo vienen a traicionar los ideales del propio AMLO? De ese López Obrador que denunciaba a los corruptos del PRIAN y enarbolaba la bandera de la justicia social para los pobres, luchando contra quienes hoy, mayoritariamente, quieren representar a Morena. Una incongruencia total y una falta de respeto a las y los verdaderos militantes de Morena en Durango.
La gran mayoría que se inscribió en este proceso interno de Morena son quienes, sin vergüenza alguna, hoy se dicen arrepentidos de su pasado y de sus insultos a nuestros máximos líderes como lo son López Obrador y la misma presidenta Claudia Sheinbaum.
Hoy estos personajes exprianistas le apuestan a que la memoria nos falle y no recordemos su pasado corrupto y mañoso contra el pueblo de México, particularmente con el de Durango, somos muy pocos los que de origen 100% comprobado del Morenismo fundacional los que también nos inscribimos, pero se ha de reconocer que no tenemos los recursos, en el caso de ellos mal habidos, para poder dispensar una campaña mediática tal y como hoy lo están haciendo.
Así como pues, podríamos salir a decir que nos robaron nuevamente esa mafia política que hoy por hoy dirigen a Morena en Durango, si ni siquiera fuimos capaces de organizarnos en una férrea lucha por salvar a nuestro partido político que tanto nos costó fundarlo, precisamente luchando contra quienes ahora serán “compañeros de partido”.
¡Haigase visto, tú!